"Es inútil imaginar que uno se enamore por una correspondencia espiritual o intelectual; el amor es el incendio de dos almas empeñadas en crecer y manifestarse independientemente. Es como si algo explotara sin ruido en cada una de ellas. Deslumbrado e inquieto, el amante examina su experiencia o la de su amada; la gratitud de ésta, proyectándose erróneamente hacia un donante, crea la ilusión de que está en comunión con el amante, pero es falso. El objeto amado no es sino aquel que ha compartido simultáneamente una experiencia, a la manera de Narciso; y el deseo de estar junto al objeto amado no responde al anhelo de poseerlo, sino al de que dos experiencias se comparen mutuamente, como imágenes en espejos diferentes. Todo ello puede preceder a la primera mirada, al primer beso o contacto; precede a la ambición, al orgullo y a la envidia; precede a las primeras declaraciones que marcan el instante de la crisis, porque a partir de allí el amor degenera en costumbre, posesión y regresa a la soledad."
L. Durrell
domingo, 5 de agosto de 2007
lunes, 23 de julio de 2007
Miradas

*"El árbol que mueve algunos a lágrimas de felicidad, en la Mirada de otros no es más que un objeto Verde que se interpone en el camino. Algunas personas ven la Naturaleza como algo Ridículo y Deforme, pero para ellos no dirijo mi discurso; y aun algunos pocos no ven en la naturaleza nada en especial. Pero para los ojos de la persona de imaginación, la Naturaleza es imaginación misma. Así como un hombre es, ve. Así como el ojo es formado, así es como sus potencias quedan establecidas".
[William Blake, en Carta al Dr. Trustler (23 agosto 1799)]
PD: gracias a www.fotolog.com/criistaliida
lunes, 2 de julio de 2007
Cuando te hablen mal de un amigo
En la antigua Grecia, Sócrates fue famoso por su sabiduría y por el gran respeto que profesaba a todos.
Un día, un conocido se encontró con el filósofo y le dijo:
¿Sabés lo qué escuche acerca de tu amigo?
Espera un minuto-replicó Sócrates-, antes de decirme nada, quisiera que pasaras un pequeño examen. Yo lo llamo el examen del triple filtro.
¿Triple filtro?
Correcto, -continuó Sócrates-. Antes de que me hables sobre mi amigo puede ser una buena idea filtrar tres veces, lo que vas a decir. Es por eso que le llamo, el examen del triple filtro.
El primer filtro, es la verdad. ¿estás absolutamente seguro de que lo que vas a decirme es cierto?
No -dijo el hombre- realmente sólo escuché sobre eso y ...
Bien -dijo Sócrates- entonces realmente no sabes si es cierto o no. Ahora permíteme aplicar el segundo filtro, el filtro de la bondad. ¿Es algo bueno lo que vas a decirme de mi amigo?
No, por el contrario...
Entonces, deseas decirme algo malo sobre él, pero no estás seguro de que sea cierto. Pero podría querer escuchar porque queda un filtro: El filtro de la utilidad. ¿Me servirá de algo saber lo que vas a decirme de mi amigo?
No, la verdad que no.
Bien,-concluyó Sócrates-, si lo que deseas decirme no es cierto,ni bueno,e incluso, no me es útil ¿Para qué querría yo saberlo?
La amistad es algo invaluable, nunca pierdas a un amigo por algún mal entendido o comentario sin fundamento.
Un día, un conocido se encontró con el filósofo y le dijo:
¿Sabés lo qué escuche acerca de tu amigo?
Espera un minuto-replicó Sócrates-, antes de decirme nada, quisiera que pasaras un pequeño examen. Yo lo llamo el examen del triple filtro.
¿Triple filtro?
Correcto, -continuó Sócrates-. Antes de que me hables sobre mi amigo puede ser una buena idea filtrar tres veces, lo que vas a decir. Es por eso que le llamo, el examen del triple filtro.
El primer filtro, es la verdad. ¿estás absolutamente seguro de que lo que vas a decirme es cierto?
No -dijo el hombre- realmente sólo escuché sobre eso y ...
Bien -dijo Sócrates- entonces realmente no sabes si es cierto o no. Ahora permíteme aplicar el segundo filtro, el filtro de la bondad. ¿Es algo bueno lo que vas a decirme de mi amigo?
No, por el contrario...
Entonces, deseas decirme algo malo sobre él, pero no estás seguro de que sea cierto. Pero podría querer escuchar porque queda un filtro: El filtro de la utilidad. ¿Me servirá de algo saber lo que vas a decirme de mi amigo?
No, la verdad que no.
Bien,-concluyó Sócrates-, si lo que deseas decirme no es cierto,ni bueno,e incluso, no me es útil ¿Para qué querría yo saberlo?
La amistad es algo invaluable, nunca pierdas a un amigo por algún mal entendido o comentario sin fundamento.
domingo, 1 de julio de 2007
Un Recital
Pappo se fue al cielo, cuando llegó le dijo a San Pedro: "Disculpame, ¿Dónde enchufo la viola?". San Pedro le dijo que le preguntara a un negrito que andaba dando vueltas por ahí y que se la pasaba tocando. Pappo se quedó charlando una eternidad con el negrito, resulto que se llamaba Jimi, era zurdo y tocaba bastante bien. Charlaron con Pappo de blues, de drogas, de minas, del éxito. Y en eso, cuando empezaron a embocar los primeros acordes de una zapada informal, se agrego un tano, uno peladito que quería cantar un par de canciones con ellos. El tano conocía la tierra del Carpo, había estado viviendo un tiempo ahí y se acordaba de una banda rara que había formado, "Sumo". El tano era Luca y con una ginebra de por medio se puso a cantar unos temas de por medio con el Carpo y con Jimi, ahí se les acercó un tipo que decía que esas canciones eran de él, que las cantaba con su banda en EEUU, The Doors se llamaba la banda, y con más alcohol de por medio, Jim se puso a cantar en dueto con Luca, mientras de fondo sonaba el duelo de guitarras. De la nada aparecieron mas acordes, el que tocaba era otro zurdo, rubio con ideologías medio punks y notas revolucionarias, Kurt, se llamaba el rubio, era de la tierra de Jim y de Jimi. Después apareció otro negro, de un lugar muy distinto al de Kurt y con otras ideas, veneraba la naturaleza y le decía "hermano" a todo el mundo, Bob se llamaba, de apellido: Marley, y se prendió en la movida porque Luca también cantaba un par de temas suyos. A todo esto se sumó una armónica a la base de blues de las violas, era un tal Brian que decía que había formado una banda en la Tierra que se llamaba The Rolling Stones, pero que no pudo disfrutar mucho de la fama que estaban ganando. Cuando se estaban cansando de ensayar, El CARPO, HENDRIX, PRODAN, MORRISON, COBAIN, MARLEY y JONES, decidieron armar un recital, la primera vez que tocaron fue ante 194 pibes que habían ido a ver otra banda, pero como se suspendido el show y estaban de paso por el cielo se quedaron a escuchar. Habían ido a un recital de Callejeros...
A todo esto nosotros seguimos en la Tierra lamentando la partida de toda esa gente y de esos músicos que cada día recordamos en algunas de sus canciones. Algún día seremos parte de ese público allá en el cielo, que tal vez no merece estar allí, pero que está y crece día a día. Hasta que podamos escuchar las canciones que esos fenómenos están escribiendo allá arriba, nos conformamos con escuchar los discos que tenemos a mano.
* LOS PIBES DE CROMAÑON PRESENTES, AHORA Y SIEMPRE... *
"...Los invisibles agitarán rocanroles irresistibles... desde algún lugar del infinito... porque desde el 30 de diciembre de 2004 el cielo tiene más estrellas en la noche... y esos luceros son nuestros pibes q solo quieren descansar en paz..."
A todo esto nosotros seguimos en la Tierra lamentando la partida de toda esa gente y de esos músicos que cada día recordamos en algunas de sus canciones. Algún día seremos parte de ese público allá en el cielo, que tal vez no merece estar allí, pero que está y crece día a día. Hasta que podamos escuchar las canciones que esos fenómenos están escribiendo allá arriba, nos conformamos con escuchar los discos que tenemos a mano.
* LOS PIBES DE CROMAÑON PRESENTES, AHORA Y SIEMPRE... *
"...Los invisibles agitarán rocanroles irresistibles... desde algún lugar del infinito... porque desde el 30 de diciembre de 2004 el cielo tiene más estrellas en la noche... y esos luceros son nuestros pibes q solo quieren descansar en paz..."
viernes, 29 de junio de 2007
Cositas de Castaneda
Solo como guerrero se puede soportar el camino del conocimiento. Un guerrero no puede quejarse ni lamentar nada. Su vida es un desafio interminable, y no hay modo de que los desafios puedan ser buenos o malos. Los desafios son simplemente desafios. "Relatos de poder"
Lo malo de las palabras es que nos hacen sentirnos iluminados, pero cuando nos damos la vuelta para enfrentar el mundo, siempre nos fallan y terminamos enfrentandonos al mundo como siempre: sin iluminación. Por esa razón, un guerrero busca actuar en vez de hablar, y para ello obtiene una nueva descripción del mundo, una descripción en la que hablar no es tan importante y en la que los actos nuevos conllevan reflexiones nuevas. "Relatos de poder"
La muerte es nuestra eterna compañera. Se halla siempre a nuestra izquierda, a la distancia de un brazo tras de nosotros. La muerte es la única consejera sabia con la que cuenta un guerrero. Cada vez que el guerrero siente que todo anda mal y que está a punto de ser aniquilado, puede volverse a su muerte y preguntarle si ello es cierto. Su muerte le dirá que se equivoca, que en realidad nada importa salvo su toque. Su muerte le dira: "Todavía no te he tocado". "Viaje a Ixtlan"
El misterio de la conciencia es la oscuridad.Los seres humanos están inundados de ese misterio, de cosas que son inexplicables. Considerarnos a nosotros mismos en cualquier otro termino es una locura. Así que un Guerrero no degrada el misterio del hombre tratando de racionalizarlo. "El fuego interno"
El mundo es todo lo que está aquí encerrado: la vida , la muerte, la gente y todo lo demás que nos rodea. El mundo es incomprensible. Jamás lo entenderemos, jamás desentrañaremos sus secretos. Por eso, debemos tratarlo como lo que es: un absoluto misterio. "Una realidad aparte"
Lo malo de las palabras es que nos hacen sentirnos iluminados, pero cuando nos damos la vuelta para enfrentar el mundo, siempre nos fallan y terminamos enfrentandonos al mundo como siempre: sin iluminación. Por esa razón, un guerrero busca actuar en vez de hablar, y para ello obtiene una nueva descripción del mundo, una descripción en la que hablar no es tan importante y en la que los actos nuevos conllevan reflexiones nuevas. "Relatos de poder"
La muerte es nuestra eterna compañera. Se halla siempre a nuestra izquierda, a la distancia de un brazo tras de nosotros. La muerte es la única consejera sabia con la que cuenta un guerrero. Cada vez que el guerrero siente que todo anda mal y que está a punto de ser aniquilado, puede volverse a su muerte y preguntarle si ello es cierto. Su muerte le dirá que se equivoca, que en realidad nada importa salvo su toque. Su muerte le dira: "Todavía no te he tocado". "Viaje a Ixtlan"
El misterio de la conciencia es la oscuridad.Los seres humanos están inundados de ese misterio, de cosas que son inexplicables. Considerarnos a nosotros mismos en cualquier otro termino es una locura. Así que un Guerrero no degrada el misterio del hombre tratando de racionalizarlo. "El fuego interno"
El mundo es todo lo que está aquí encerrado: la vida , la muerte, la gente y todo lo demás que nos rodea. El mundo es incomprensible. Jamás lo entenderemos, jamás desentrañaremos sus secretos. Por eso, debemos tratarlo como lo que es: un absoluto misterio. "Una realidad aparte"
jueves, 28 de junio de 2007
El arte de Hablar…La virtud de callar…
El arte de Hablar…
La virtud de callar… HABLAR es fácil pero CALLAR Requiere prudencia y dominio
HABLAR oportunamente, es acierto.
HABLAR frente al enemigo, es civismo.
HABLAR ante la injusticia, es valentía.
HABLAR para rectificar, es un deber.
HABLAR para defender, es compasión.
HABLAR ante un dolor, es consolar.
HABLAR para ayudar a otros, es caridad.
HABLAR con sinceridad, es rectitud.
HABLAR de si mismo, es vanidad.
HABLAR restituyéndote fama, es honradez.
HABLAR disipando falsos, es conciencia.
HABLAR de defectos, es lastimar.
HABLAR debiendo callar, es necedad.
HABLAR por hablar, es tontería.
CALLAR cuando acusan, es heroísmo.
CALLAR cuando insultan, es amor.
CALLAR las propias penas, es sacrificio.
CALLAR de si mismo, es humildad.
CALLAR miserias humanas, es caridad.
CALLAR a tiempo, es prudencia.
CALLAR en el dolor, es penitencia.
CALLAR palabras inútiles, es virtud.
CALLAR cuando hieren, es santidad.
CALLAR para defender, es nobleza.
CALLAR defectos ajenos, es benevolencia.
CALLAR debiendo hablar, es cobardía.
Debemos aprender primero a CALLAR para luego poder HABLAR
Recuerda siempre:
Que tus palabras sean más importantes que el Silencio que rompes
La virtud de callar… HABLAR es fácil pero CALLAR Requiere prudencia y dominio
HABLAR oportunamente, es acierto.
HABLAR frente al enemigo, es civismo.
HABLAR ante la injusticia, es valentía.
HABLAR para rectificar, es un deber.
HABLAR para defender, es compasión.
HABLAR ante un dolor, es consolar.
HABLAR para ayudar a otros, es caridad.
HABLAR con sinceridad, es rectitud.
HABLAR de si mismo, es vanidad.
HABLAR restituyéndote fama, es honradez.
HABLAR disipando falsos, es conciencia.
HABLAR de defectos, es lastimar.
HABLAR debiendo callar, es necedad.
HABLAR por hablar, es tontería.
CALLAR cuando acusan, es heroísmo.
CALLAR cuando insultan, es amor.
CALLAR las propias penas, es sacrificio.
CALLAR de si mismo, es humildad.
CALLAR miserias humanas, es caridad.
CALLAR a tiempo, es prudencia.
CALLAR en el dolor, es penitencia.
CALLAR palabras inútiles, es virtud.
CALLAR cuando hieren, es santidad.
CALLAR para defender, es nobleza.
CALLAR defectos ajenos, es benevolencia.
CALLAR debiendo hablar, es cobardía.
Debemos aprender primero a CALLAR para luego poder HABLAR
Recuerda siempre:
Que tus palabras sean más importantes que el Silencio que rompes
miércoles, 27 de junio de 2007
Perejiles, por suerte
Afortunadamente, existen los perejiles.
Para el bien de todo el mundo existen, para que alguien pague y todos queden tranquilos y el mundo pueda seguir funcionando como funciona, intocable.
Por suerte existen los perejiles, el que va a la cárcel y allí queda encerrado por cuatro años por un crimen que no cometió, elegido al azar por su cara y su pobreza, inocente de pies a cabeza, pero que cuadra perfecto para dejar satisfecha la demanda de justicia.
Gracias al cielo existen los perejiles, los que llevan en su bolsillo un cigarrillo de marihuana para consumo personal y son detenidos y procesados para que los paladines de la Justicia puedan mostrarle a la sociedad la eficiencia con la que trabajan, y no se les recrimine que no están haciendo nada para luchar contra el narcotráfico.
Dichosamente existen los perejiles, a los que se les arranca su nombre y apellido para que los titulares de los diarios y los noticieros tengan un nombre y apellido que darle al público, deseoso de conocer al criminal del caso policial de moda.
Afortunadamente existen los perejiles, para que no se toque lo que no se toca.
Para bien de todo el mundo existen, para que el mundo descargue en ellos todas sus culpas, para que no se diga que falla el funcionamiento, para que no haya lugar a reproches y pueda seguir funcionando como funciona, despojado de responsabilidades, libre de culpa y cargo.
Por suerte existen los perejiles, los que van a morir a las guerras que los que no son ningunos perejiles diseñan, inventan, ordenan, y disfrutan vivitos y coleando de las ganancias que éstas producen.
Gracias al cielo existen los perejiles para tener al día todos sus impuestos, para tener en blanco a todos sus empleados, para respetar la integridad humana del prójimo, para recibir todas las inspecciones posibles y para dejar tranquilos a los que no son ningunos perejiles y hacen todo lo que quieren con sus números, con sus operaciones, con sus empleados.
Dichosamente existen los perejiles que se trompean en las canchas de fútbol para ser señalados como los responsables excluyentes de la violencia, y así se libre al mundo de perseguir a los grandes mafiosos del fútbol, a los que no son ningunos perejiles, que por arte de magia siempre quedan despegados de toda sospecha.
Por suerte existen los perejiles, los ladrones de gallinas que hacen bulto en las cárceles para que no se vea que están vacías de grandes delincuentes de guante blanco.
Afortunadamente existen los perejiles, para que no se toque lo que no se toca.
Para el bien del mundo existen los perejiles, los eslabones más débiles de la cadena, para que la cadena no se note, para que la cadena quede disimulada, y el mundo pueda seguir funcionando como funciona, con las manos limpias, libre de culpas, liviano de responsabilidades, absuelto de cualquiera de los males que existan, inocentes de todo.
Por Mex Urtizberea
Para LA NACION
Para el bien de todo el mundo existen, para que alguien pague y todos queden tranquilos y el mundo pueda seguir funcionando como funciona, intocable.
Por suerte existen los perejiles, el que va a la cárcel y allí queda encerrado por cuatro años por un crimen que no cometió, elegido al azar por su cara y su pobreza, inocente de pies a cabeza, pero que cuadra perfecto para dejar satisfecha la demanda de justicia.
Gracias al cielo existen los perejiles, los que llevan en su bolsillo un cigarrillo de marihuana para consumo personal y son detenidos y procesados para que los paladines de la Justicia puedan mostrarle a la sociedad la eficiencia con la que trabajan, y no se les recrimine que no están haciendo nada para luchar contra el narcotráfico.
Dichosamente existen los perejiles, a los que se les arranca su nombre y apellido para que los titulares de los diarios y los noticieros tengan un nombre y apellido que darle al público, deseoso de conocer al criminal del caso policial de moda.
Afortunadamente existen los perejiles, para que no se toque lo que no se toca.
Para bien de todo el mundo existen, para que el mundo descargue en ellos todas sus culpas, para que no se diga que falla el funcionamiento, para que no haya lugar a reproches y pueda seguir funcionando como funciona, despojado de responsabilidades, libre de culpa y cargo.
Por suerte existen los perejiles, los que van a morir a las guerras que los que no son ningunos perejiles diseñan, inventan, ordenan, y disfrutan vivitos y coleando de las ganancias que éstas producen.
Gracias al cielo existen los perejiles para tener al día todos sus impuestos, para tener en blanco a todos sus empleados, para respetar la integridad humana del prójimo, para recibir todas las inspecciones posibles y para dejar tranquilos a los que no son ningunos perejiles y hacen todo lo que quieren con sus números, con sus operaciones, con sus empleados.
Dichosamente existen los perejiles que se trompean en las canchas de fútbol para ser señalados como los responsables excluyentes de la violencia, y así se libre al mundo de perseguir a los grandes mafiosos del fútbol, a los que no son ningunos perejiles, que por arte de magia siempre quedan despegados de toda sospecha.
Por suerte existen los perejiles, los ladrones de gallinas que hacen bulto en las cárceles para que no se vea que están vacías de grandes delincuentes de guante blanco.
Afortunadamente existen los perejiles, para que no se toque lo que no se toca.
Para el bien del mundo existen los perejiles, los eslabones más débiles de la cadena, para que la cadena no se note, para que la cadena quede disimulada, y el mundo pueda seguir funcionando como funciona, con las manos limpias, libre de culpas, liviano de responsabilidades, absuelto de cualquiera de los males que existan, inocentes de todo.
Por Mex Urtizberea
Para LA NACION
lunes, 25 de junio de 2007
Aficionados y Expertos
Todos los grandes descubrimientos los hacen los aficionados. Siempre sucede... cuando empezáis un trabajo nuevo, sois muy creativos, os involucráis profundamente, proyectáis todo vuestro ser. Entonces, poco a poco, os vais familiarizando con el territorio. Y en vez de ser originales y creativos, comenzáis a ser repetitivos. Eso también es natural, porque cuanta más habilidad adquirís en cualquier trabajo, más repetitivos os volvéis. La destreza es repetitiva.
De manera que los grandes descubrimientos los hacen los aficionados, nunca la gente experta... porque una persona experta pone mucho en juego. Si sucede algo nuevo, entonces, ¿qué será de su vieja habilidad? Durante años ha aprendido y se ha convertido en un experto. Por ello los expertos jamás descubren nada; nunca van más allá de los límites de su conocimiento. Por un lado se vuelven más y más diestros, y por el otro, más y más aburridos, hasta que el trabajo parece una carga. Porque ya no hay nada nuevo que pueda entusiasmarlos... ya saben lo que va a pasar, saben lo que van a hacer; no hay sorpresa en ello.
Así pues, aprended una lección: es bueno alcanzar una habilidad, pero no es bueno acostumbrarse a ella para siempre. Cuando os surja la sensación de que las cosas se han estancado, cambiadlas, inventad cualquier cosa, añadid algo nuevo, borrad algo viejo. Volved a ser libres del patrón en el que habéis caído, lo que significa ser libres de vuestra habilidad; volved a ser aficionados. Eso requiere coraje y agallas, pero así es como se torna hermosa la vida.
Autor: Osho
Fuente: "Día a día"
De manera que los grandes descubrimientos los hacen los aficionados, nunca la gente experta... porque una persona experta pone mucho en juego. Si sucede algo nuevo, entonces, ¿qué será de su vieja habilidad? Durante años ha aprendido y se ha convertido en un experto. Por ello los expertos jamás descubren nada; nunca van más allá de los límites de su conocimiento. Por un lado se vuelven más y más diestros, y por el otro, más y más aburridos, hasta que el trabajo parece una carga. Porque ya no hay nada nuevo que pueda entusiasmarlos... ya saben lo que va a pasar, saben lo que van a hacer; no hay sorpresa en ello.
Así pues, aprended una lección: es bueno alcanzar una habilidad, pero no es bueno acostumbrarse a ella para siempre. Cuando os surja la sensación de que las cosas se han estancado, cambiadlas, inventad cualquier cosa, añadid algo nuevo, borrad algo viejo. Volved a ser libres del patrón en el que habéis caído, lo que significa ser libres de vuestra habilidad; volved a ser aficionados. Eso requiere coraje y agallas, pero así es como se torna hermosa la vida.
Autor: Osho
Fuente: "Día a día"
domingo, 24 de junio de 2007
Entre lo que te toca y lo que te dejen hacer
Senior Oruga: -Ya sé cuál es el objetivo de mi vida, Alicia-.
Alicia:-¿No me digas? ¿Y cuál es?
Senior Oruga: -¡La música! Voy a comprarme una guitarra y voy a componer mis propias canciones. Para luego cantarlas.
Voy a empezar tocando en vivo en un pub, hasta que un día me va a escuchar un productor...
...Que me va a ofrecer hacer mi primer disco.
La gente se va a emocionar con mis canciones, que serán el grito de guerra de los sin voz...
...Y como voy a vender miles de discos en todo el mundo, por descarte seré millonario en poco tiempo...y eso me traerá incovenientes...
...Ya que la fama y el dinero me harán entrar en una dimensión de fantasía y locura...
...Perderé el concepto de la realidad y pasaré semanas sin dormir...
...La riqueza y el dinero me provocarán un vacío existencial y terminaré viejo, solo y rodeado de gatos gordos en una sombría mansión de Transilvania.-
(La Oruga y Alicia se miran un rato en silencio)
Senior Oruga: - Mmmh... mejor será que busque otro objetivo que no sea la música.-
Alicia: -¿Qué te parece si estudiás periodismo?
Historieta adaptada...de Dr. Sala y Mr. Zombi,
"Lolypop", para La Nación Revista, del 24-06-07
Alicia:-¿No me digas? ¿Y cuál es?
Senior Oruga: -¡La música! Voy a comprarme una guitarra y voy a componer mis propias canciones. Para luego cantarlas.
Voy a empezar tocando en vivo en un pub, hasta que un día me va a escuchar un productor...
...Que me va a ofrecer hacer mi primer disco.
La gente se va a emocionar con mis canciones, que serán el grito de guerra de los sin voz...
...Y como voy a vender miles de discos en todo el mundo, por descarte seré millonario en poco tiempo...y eso me traerá incovenientes...
...Ya que la fama y el dinero me harán entrar en una dimensión de fantasía y locura...
...Perderé el concepto de la realidad y pasaré semanas sin dormir...
...La riqueza y el dinero me provocarán un vacío existencial y terminaré viejo, solo y rodeado de gatos gordos en una sombría mansión de Transilvania.-
(La Oruga y Alicia se miran un rato en silencio)
Senior Oruga: - Mmmh... mejor será que busque otro objetivo que no sea la música.-
Alicia: -¿Qué te parece si estudiás periodismo?
Historieta adaptada...de Dr. Sala y Mr. Zombi,
"Lolypop", para La Nación Revista, del 24-06-07
jueves, 21 de junio de 2007
Un discípulo pregunta a Buda
Cierta mañana, Buda estaba reunido con sus discípulos cuando un hombre se aproximó:
-¿Existe Dios?- preguntó:
-Existe- respondió Buda.
Después del almuerzo, se acercó otro hombre:
-Existe Dios?- quiso saber.
-No, no existe-dijo Buda.
Al atardecer un tercer hombre hizo la misma pregunta:
-Existe Dios?
-Tendrás que decidirlo tú- respondió Buda.
En cuanto el hombre se fue, un discípulo comento indignado:
-Maestro, ¡que absurdo! ¿Cómo es que das respuestas diferentes para la misma pregunta?
-Porque son personas diferentes y cada una llegará a Dios por su propio camino.
El primero tendrá fe en mi palabra.
El segundo hará todo lo posible para probar que estoy equivocado.
Y el tercero sólo cree en aquello que es capaz de escoger por sí mismo.
-¿Existe Dios?- preguntó:
-Existe- respondió Buda.
Después del almuerzo, se acercó otro hombre:
-Existe Dios?- quiso saber.
-No, no existe-dijo Buda.
Al atardecer un tercer hombre hizo la misma pregunta:
-Existe Dios?
-Tendrás que decidirlo tú- respondió Buda.
En cuanto el hombre se fue, un discípulo comento indignado:
-Maestro, ¡que absurdo! ¿Cómo es que das respuestas diferentes para la misma pregunta?
-Porque son personas diferentes y cada una llegará a Dios por su propio camino.
El primero tendrá fe en mi palabra.
El segundo hará todo lo posible para probar que estoy equivocado.
Y el tercero sólo cree en aquello que es capaz de escoger por sí mismo.
miércoles, 20 de junio de 2007
Carta de Miguelito a Mafalda

Querida Mafalda:
En este día tan especial me acordé de tu cumpleaños...
¡Cómo pasa el tiempo!
Nacimos en el corazón de un país que soñaba.
¡Cuantas utopías! ¡Cuantos deseos de crecer, de mejorar las cosas!
En este día tan especial me acordé de tu cumpleaños...
¡Cómo pasa el tiempo!
Nacimos en el corazón de un país que soñaba.
¡Cuantas utopías! ¡Cuantos deseos de crecer, de mejorar las cosas!
Nos tocó convivir con un tiempo de hombres creativos: Luther King, Che Guevara, Juan XXIII, John Kennedy; nos trasmitieron el sentido de la justicia, el valor de los sentimientos, la maravillosa aventura de pensar con la propia cabeza...
Ayer me preguntaba por nuestra amiga Libertad, aquella pequeñita que un día encontraste en una playa, no me acuerdo si era Santa Teresita o Mar del Tuyu, me acuerdo todavía cuando la presentaste a tus padres...
Ayer me preguntaba por nuestra amiga Libertad, aquella pequeñita que un día encontraste en una playa, no me acuerdo si era Santa Teresita o Mar del Tuyu, me acuerdo todavía cuando la presentaste a tus padres...
Era vivaracha y quemadita por el sol de febrero.
¿Donde vive Libertad? ¿Es verdad que la mataron durante la dictadura?
Dicen que la torturaron y su cuerpo desapareció en el Río de la Plata....
Me cuesta pensar que se murieron sus sueños. ¿Y si vive? ¿Estará filosofando sobre la fragilidad de las cosas y el sentido de la vida?
¿Qué fue de Susanita? ¿Se casó? ¿Pudo realizar su vocación de ser madre?
¿Donde vive Libertad? ¿Es verdad que la mataron durante la dictadura?
Dicen que la torturaron y su cuerpo desapareció en el Río de la Plata....
Me cuesta pensar que se murieron sus sueños. ¿Y si vive? ¿Estará filosofando sobre la fragilidad de las cosas y el sentido de la vida?
¿Qué fue de Susanita? ¿Se casó? ¿Pudo realizar su vocación de ser madre?
La imagino viviendo en alguna ciudad de provincia, paseando del brazo del marido (un hombre bajo y calvo) en una tarde de verano, contenta con sus hijos y cuidando el primer nieto, realizada como tantas comunes mujeres...
Supe de Manolito, que perdió sus ahorros durante el corralito y no soportó tanta crisis. Los últimos días lo vieron cabizbajo, murmurando palabras incoherentes, abandonado como un mendigo en una estación de trenes, triste y abatido como tantos...
Se que Felipe vive en La Habana, que probó con el cine, que tiene un taxi y que habla a los turistas de Fidel y de la revolución con el mismo entusiasmo de cuando vivía en Buenos Aires...
Supe de Manolito, que perdió sus ahorros durante el corralito y no soportó tanta crisis. Los últimos días lo vieron cabizbajo, murmurando palabras incoherentes, abandonado como un mendigo en una estación de trenes, triste y abatido como tantos...
Se que Felipe vive en La Habana, que probó con el cine, que tiene un taxi y que habla a los turistas de Fidel y de la revolución con el mismo entusiasmo de cuando vivía en Buenos Aires...
A Guille, tu hermano, lo escuche tocar, hace poco, en la Scala de Milano. Vive en Ginebra, nunca se arrepiente de haber emigrado en los últimos años de Alfonsín, me contó que es feliz con su nueva pareja...
Y vos, querida amiga, ¿cómo estás?
Hace tanto tiempo que no tengo noticias tuyas.
Y vos, querida amiga, ¿cómo estás?
Hace tanto tiempo que no tengo noticias tuyas.
Sé, por otros, que seguís escuchando la radio, que lees los diarios del mundo, que te duele el Irak como te dolía Vietnam, se que trabajas para la FAO por los pueblos del hambre, que estás indignada por la prepotencia de Bush.
Me llegó tu pedido para juntar medicinas para los Médicos sin Fronteras, se que siguen las reuniones en tu casa de París, que estas confundida, inquieta y preocupada por el futuro del mundo...
En fin, Mafalda, se lo suficiente como para saber que seguís viva, viva en el alma, niña como siempre...
Me llegó tu pedido para juntar medicinas para los Médicos sin Fronteras, se que siguen las reuniones en tu casa de París, que estas confundida, inquieta y preocupada por el futuro del mundo...
En fin, Mafalda, se lo suficiente como para saber que seguís viva, viva en el alma, niña como siempre...
De parte mía sigo escribiendo siempre, renegando porque me falta tiempo; creyendo, como siempre, en el valor de la sinceridad, perdiendo oportunidades por manifestar mis ideas.
Algunos días estoy triste y deprimido, pero puede siempre más la alegría que la tristeza...
El mundo no mejoro mucho desde la época en que vivíamos juntos en nuestra patria.
Algunos días estoy triste y deprimido, pero puede siempre más la alegría que la tristeza...
El mundo no mejoro mucho desde la época en que vivíamos juntos en nuestra patria.
A veces, cuando miro el globo terráqueo, encuentro tu mirada, pienso en todos aquellos que lo miran como vos, en los ojos de los que protestan, de los que no se conforman, y de los que viven en la atmósfera del optimismo y de la justicia…
Esos ojos, junto a los míos, te desean un buen día, querida amiga, por otros cuarenta años tan intensos y jóvenes como los que has vivido.
Un beso grande de tu amigo que te quiere como siempre.
Miguelito.
Esos ojos, junto a los míos, te desean un buen día, querida amiga, por otros cuarenta años tan intensos y jóvenes como los que has vivido.
Un beso grande de tu amigo que te quiere como siempre.
Miguelito.
martes, 19 de junio de 2007
Frases de... Lennon

1-“La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes”.
2-“Algunos están dispuestos a cualquier cosa, menos a vivir aquí y ahora”.
3-“No puedo creer que me condecoren. Yo creía que era necesario conducir tanques y ganar guerras”.
2-“Algunos están dispuestos a cualquier cosa, menos a vivir aquí y ahora”.
3-“No puedo creer que me condecoren. Yo creía que era necesario conducir tanques y ganar guerras”.
4-"Fue maravilloso. Estábamos en la séptima planta del Hotel Hilton contemplando Amsterdam. Fue una locura. Los periodistas vinieron con la esperanza de vernos follar en la cama, pero cuando entraron, nos encontraron en la cama sentados en pijama y diciendo: Paz, hermano".
5-"¿Soy un loco o un genio? No creo ser las dos juntas".
6-"No voy a cambiar la forma en que me veo o de sentir para conformarme. Siempre estuve loco. Así que seré un loco toda mi vida y tengo que vivir con eso, tu sabes. Soy uno de esa gente".
7-"Los dos somos personas sensatas y fuimos lastimados por esto. Digo, no podemos entenderlo. Cuando estas enamorado, cuando alguien dice algo como '¿cómo podés estar con esa mujer?' dices, '¿Qué me quieres decir?' Estoy con la diosa del amor, el complemento de toda mi vida. ¿Por qué dices eso? ¿Por qué le quieres tirar una roca o castigarme por enamorarme de ella?' Nuestro amor nos ayudó a sobrevivir, pero algo de eso fue un poco violento. Hubo momentos cuando casi caemos, pero lo manejamos y aquí estamos. [Mira para arriba] Gracias, gracias, gracias".
8-"Mis defensas eran grandiosas. El héroe del rock and roll que sabe todas las respuestas fue realmente un muchacho aterrado que no sabía llorar. Simple".
9-"En 'Lucy in the Sky With Diamonds' visualizaba a Alicia en el País de las Maravillas, una imagen de una mujer que vendría a salvarme, una chica con ojos de caleidoscopio que sería el real amor de mi vida. Lucy resultó ser Yoko".
10-"No hemos estado separados por mas de una hora en dos años. Todo lo que hacemos lo hacemos juntos, y eso nos da fuerzas".
11-"Si todos reclamaran por paz en vez de otra televisión, entonces habría paz".
12-"Todo lo positivo es lindo, me gusta. Sólo el efecto que tuvo en la gente fue bueno, creo".
13-"Vivir es fácil con ojos cerrados..."
14-"Era como estar en el ojo de un huracán. Te despertabas en un concierto y pensabas: Wow, ¿cómo llegué hasta acá?".
15-"La gente quiere paz. Y lo que tienes que hacer es venderla y venderla. Nosotros hacemos bed-ins y dicen, '¿Qué? ¿Están en cama? ¿Qué es esto?' Y lo que hacemos es donar nuestras vacaciones. Nos cansamos y es... mas conveniente para nosotros quedarnos en un punto que recorrer dando conferencias de prensa".
16-"Los que conocen nuestra historia saben que fuimos al infierno juntos, a través de descuidos y tiempos terribles".
17-"Creo en todo hasta que algo lo desmienta. Creo en hadas, en mitos, dragones. Todo existe, aunque sea en tu mente. ¿Quién va a decir que los sueños y pesadillas no son tan reales como el aquí y ahora? La realidad deja mucho para la imaginación".
18-"Mi rol en la sociedad, o el rol de un poeta o de un artista, es tratar y expresar lo que todos sentimos. No decirle a la gente como se debe sentir. No como un jefe o como un líder, sino como una reflexión para todos nosotros".
19-"De niño fui muy tímido porque no tenía a nadie con quien hablar. Era muy vergonzoso y lo que solía hacer era leer a Oscar Wilde y a Dylan Thomas, libros que mi tía tenía y que hablaban del sufrimiento provocado por las visiones".
20-"Nosotros tenemos este regalo de amor, pero es como una planta preciosa. No puedes sólo aceptarla y abandonarla en la alacena o pensar que va a crecer por si sola. La tienes que seguir regando. Tienes que realmente cuidarla."
lunes, 18 de junio de 2007
Prefacio

Prefacio
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En la tarde dorada del estío
ociosos navegamos por el agua;
llevan unos bracitos los remos
que apenas sus manitas abarcan
y que en vano guiarnos pretenden
donde nosotros deseamos.
----------------------------------
¡Ay, qué crueles las Tres! En esta hora,
bajo un cielo propicio para el sueño,
pedirme que les cuente una historia
cuando mi aliento ni soplar puede
la pluma más leve. ¿Qué puede mi voz
ligera, frente a tres lenguas juntas?
-----------------------------------
Prima lanza imperiosa el mandato
formal: "Que empiece sin tardar";
Secunda muy amablemente espera
"que el cuento no tenga pies ni cabeza",
mientras Tercia interrumpe el relato
cada dos por tres a preguntar.
-----------------------------------
Y pronto, hecho de nuevo el silencio,
las tres su cabeza dejan ganar
por el mundo de extraña maravilla
que una niña soñando va a cruzar
charlando con pájaros y animales...
Allí ellas creen que se encuentran ya.
------------------------------------
Siempre que el pobre cuentista quería,
seco ya el polvo de su fantasía,
dejar el cuento para el otro día
y descansar diciendo: "Mañana seguirá",
las tres dichosas voces le decían: "Mañana es ya".
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Nació así el País de las Maravillas:
así uno tras otro los raros sucesos
surgiendo fueron;
y ahora el cuento acabó.
La barca hacia casa nos devuelve
felices bajo el sol.
------------------------------------
Acepta, Alicia, la infantil historia
y ponla con tu delicada mano
donde duermen los sueños infantiles,
a la memoria unidos, cual secas flores
que un día ya lejano recogiera
un peregrino en muy lejana tierra.
------------------------------------
Lewis Carroll
(traducción de Mauro Armiño)
viernes, 15 de junio de 2007
Cosas que no se recuperan
Una muchacha estaba aguardando su vuelo en una sala de espera de un gran aeropuerto. Como debía esperar por muchas horas, decidió comprar un libro para matar el tiempo. También compró un paquete de galletas.
Se sentó en una poltrona en la sala VIP del aeropuerto para poder descansar y leer en paz. Al lado de la poltrona donde estaba la bolsa de galletas, se sentó un hombre que abrió una revista y comenzó a leer. Cuando ella tomó la primera galleta, el hombre también tomó una.
Ella se sintió indignada, pero no dijo nada. Apenas pensó: "Pero, que descarado". "Si yo estuviese más dispuesta le daría un golpe en el ojo para que nunca más se le olvide." Cada vez que ella tomaba una galleta, el hombre también tomaba una. Aquello la dejaba tan indignada que no conseguía reaccionar. Cuando quedaba apenas una galleta, pensó: "ah... ¿qué será lo que este abusador va a hacer ahora?"...
Entonces el hombre dividió la última galleta por la mitad, dejando la otra mitad para ella. ¡Ah! ¡Aquello era demasiado! ¡Se puso a bufar de la rabia!
Entonces cerró su libro y sus cosas y se dirigió al sitio de embarque.
Cuando se sentó, confortablemente, en una poltrona, ya en el interior del avión, miró dentro de la bolsa y para su sorpresa su paquete de galletas estaba allí...¡todavía intacto, cerradito!!!! Sintió tanta vergüenza.
Sólo entonces percibió lo equivocada que estaba! ¡Había olvidado que sus galletas estaban guardadas dentro de su bolsa...!
El hombre había compartido sus galletas sin sentirse indignado, nervioso, consternado o alterado, mientras que ella quedó muy trastornada, pensando que estaba compartiendo las de ella con él. Y ya no había más tiempo para explicar...ni para pedir disculpas. ¿Cuántas veces, en nuestras vidas, estamos comiendo las galletas de los demás y no estamos conscientes de ello?
¡Antes de llegar a una conclusión, observa mejor! Tal vez las cosas no sean exactamente como piensas!
No pienses lo que no sabes acerca de las personas.
"Existen" cuatro cosas en la vida que no se recuperan jamás:
- Una piedra después de haber sido lanzada.
- Una palabra, después de haber sido proferida;
- Una oportunidad, después de haberse perdido;
- El tiempo, después de haber pasado.
Se sentó en una poltrona en la sala VIP del aeropuerto para poder descansar y leer en paz. Al lado de la poltrona donde estaba la bolsa de galletas, se sentó un hombre que abrió una revista y comenzó a leer. Cuando ella tomó la primera galleta, el hombre también tomó una.
Ella se sintió indignada, pero no dijo nada. Apenas pensó: "Pero, que descarado". "Si yo estuviese más dispuesta le daría un golpe en el ojo para que nunca más se le olvide." Cada vez que ella tomaba una galleta, el hombre también tomaba una. Aquello la dejaba tan indignada que no conseguía reaccionar. Cuando quedaba apenas una galleta, pensó: "ah... ¿qué será lo que este abusador va a hacer ahora?"...
Entonces el hombre dividió la última galleta por la mitad, dejando la otra mitad para ella. ¡Ah! ¡Aquello era demasiado! ¡Se puso a bufar de la rabia!
Entonces cerró su libro y sus cosas y se dirigió al sitio de embarque.
Cuando se sentó, confortablemente, en una poltrona, ya en el interior del avión, miró dentro de la bolsa y para su sorpresa su paquete de galletas estaba allí...¡todavía intacto, cerradito!!!! Sintió tanta vergüenza.
Sólo entonces percibió lo equivocada que estaba! ¡Había olvidado que sus galletas estaban guardadas dentro de su bolsa...!
El hombre había compartido sus galletas sin sentirse indignado, nervioso, consternado o alterado, mientras que ella quedó muy trastornada, pensando que estaba compartiendo las de ella con él. Y ya no había más tiempo para explicar...ni para pedir disculpas. ¿Cuántas veces, en nuestras vidas, estamos comiendo las galletas de los demás y no estamos conscientes de ello?
¡Antes de llegar a una conclusión, observa mejor! Tal vez las cosas no sean exactamente como piensas!
No pienses lo que no sabes acerca de las personas.
"Existen" cuatro cosas en la vida que no se recuperan jamás:
- Una piedra después de haber sido lanzada.
- Una palabra, después de haber sido proferida;
- Una oportunidad, después de haberse perdido;
- El tiempo, después de haber pasado.
jueves, 14 de junio de 2007
No tengo, Yo hago
El Credo del Samurai
No tengo parientes
Yo hago que la Tierra y el Cielo lo sean.
No tengo hogar
Yo hago que el Tan T'ien lo sea.
No tengo poder divino
Yo hago de la honestidad mi poder divino.
No tengo medios
Yo hago mis medios de la docilidad.
No tengo poder magico
Yo hago de mi personalidad mi poder magico.
No tengo cuerpo
Yo hago del estoicismo mi cuerpo.
No tengo ojos
Yo hago del relampago mis ojos.
No tengo oidos
Yo hago de mi sensibilidad mis oidos.
No tengo extremidades
Yo hago de la rapidez mis extremidades.
No tengo leyes
Yo hago de mi auto-defensa mis leyes.
No tengo estrategia
Yo hago de lo correcto para matar y de lo correcto para restituir la vida mi estrategia.
No tengo ideas
Yo hago de tomar la oportunidad de antemano mis ideas.
No tengo milagros
Yo hago de las leyes correctas mis milagros.
No tengo principios
Yo hago de la adaptabilidad a todas las circunstancias mis principios.
No tengo tacticas
Yo hago del vacio y la plenitud mis tacticas.
No tengo talento
Yo hago que mi astucia sea mi talento.
No tengo enemigos
Yo hago del descuido mi enemigo.
No tengo armadura
Yo hago de la benevolencia mi armadura.
No tengo castillo
Yo hago de mi mente inamovible mi castillo.
No tengo espada
Yo hago de mi No mente mi espada.
EL CAMINO DEL GUERRERO -- Los Samurais
No tengo parientes
Yo hago que la Tierra y el Cielo lo sean.
No tengo hogar
Yo hago que el Tan T'ien lo sea.
No tengo poder divino
Yo hago de la honestidad mi poder divino.
No tengo medios
Yo hago mis medios de la docilidad.
No tengo poder magico
Yo hago de mi personalidad mi poder magico.
No tengo cuerpo
Yo hago del estoicismo mi cuerpo.
No tengo ojos
Yo hago del relampago mis ojos.
No tengo oidos
Yo hago de mi sensibilidad mis oidos.
No tengo extremidades
Yo hago de la rapidez mis extremidades.
No tengo leyes
Yo hago de mi auto-defensa mis leyes.
No tengo estrategia
Yo hago de lo correcto para matar y de lo correcto para restituir la vida mi estrategia.
No tengo ideas
Yo hago de tomar la oportunidad de antemano mis ideas.
No tengo milagros
Yo hago de las leyes correctas mis milagros.
No tengo principios
Yo hago de la adaptabilidad a todas las circunstancias mis principios.
No tengo tacticas
Yo hago del vacio y la plenitud mis tacticas.
No tengo talento
Yo hago que mi astucia sea mi talento.
No tengo enemigos
Yo hago del descuido mi enemigo.
No tengo armadura
Yo hago de la benevolencia mi armadura.
No tengo castillo
Yo hago de mi mente inamovible mi castillo.
No tengo espada
Yo hago de mi No mente mi espada.
EL CAMINO DEL GUERRERO -- Los Samurais
miércoles, 13 de junio de 2007
La fábula del boludo
Se cuenta que en una ciudad del Interior, un grupo de personas se divertían con el boludo del pueblo, un pobre infeliz de poca inteligencia, que vivía haciendo pequeños mandados y limosnas. Diariamente algunos hombres llamaban al boludo al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: una de tamaño grande de 400 reales y otra de menor tamaño, pero de 2000 reales. Él siempre cogía la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos. Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente hombre, le llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda de mayor tamaño valía menos y este le respondió: Lo sé, no soy tan boludo, vale cinco veces menos, pero el día que escoja la otra, el jueguito acaba y no voy a ganar más mi moneda.
Esta historia podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se pueden sacar varias conclusiones:
La primera: Quien parece boludo, no siempre lo es.
La segunda: ¿Cuáles eran los verdaderos boludos de la historia?
La tercera: Una ambición desmedida puede acabar cortando tu fuente de ingresos.
Pero la conclusión más interesante es:
Podemos estar bien, aun cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros mismos. Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan de nosotros, sino lo que uno piensa de sí mismo.
"El verdadero hombre inteligente es el que aparenta ser boludo....delante de un boludo que aparenta ser inteligente"
Anónimo
Esta historia podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se pueden sacar varias conclusiones:
La primera: Quien parece boludo, no siempre lo es.
La segunda: ¿Cuáles eran los verdaderos boludos de la historia?
La tercera: Una ambición desmedida puede acabar cortando tu fuente de ingresos.
Pero la conclusión más interesante es:
Podemos estar bien, aun cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros mismos. Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan de nosotros, sino lo que uno piensa de sí mismo.
"El verdadero hombre inteligente es el que aparenta ser boludo....delante de un boludo que aparenta ser inteligente"
Anónimo
martes, 12 de junio de 2007
El lenguaje de los Sentimientos
Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres.
Cuando el ABURRIMIENTO ya había bostezado por tercera vez, la LOCURA, como siempre tan loca, les propuso: ¿Vamos a jugar a las escondidas?. La INTRIGA levantó la ceja intrigada y la CURIOSIDAD, sin poder contenerse preguntó: ¿A las escondidas? ¿Y eso cómo es?.
Es un juego —Explicó la LOCURA—, en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón mientras ustedes se esconden; y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que yo encuentre ocupará mi lugar para continuar con el juego.
El ENTUSIASMO bailó secundado por la EUFORIA, la ALEGRIA dio tantos saltos que terminó por convencer a la DUDA, e incluso a la APATIA a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar. La VERDAD prefirió no esconderse... ¿para qué? Si al final siempre la encontraban. La SOBERBIA opinó que era un juego muy tonto (en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella) y la COBARDIA prefirió no arriesgarse...
UNO, DOS, TRES… comenzó a contar la LOCURA.
La primera en esconderse fue la PEREZA, que como siempre se dejó caer tras la primera piedra en el camino.
La FE subió al cielo y la ENVIDIA se escondió tras la sombra del TRIUNFO, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto. La GENEROSIDAD casi no alcanza a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos... ¿Un lago cristalino? (Ideal para la BELLEZA). ¿La hendija de un árbol? (Perfecto para la TIMIDEZ). ¿ El vuelo de la mariposa? (Lo mejor para la VOLUPTUOSIDAD). ¿ Una ráfaga de viento? (Magnífico para la LIBERTAD). Así terminó por ocultarse en un rayito de Sol. El EGOISMO, en cambio encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo... pero solo para él. La MENTIRA se escondió en el fondo de los océanos (mentira, en realidad se escondió detrás del arco iris) y la PASION y el DESEO en el centro de los volcanes.El OLVIDO... se me olvido donde se escondió... pero eso no es lo importante. Cuando la LOCURA contaba 999.999, el AMOR aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado… hasta que divisó un rosal y estremecido decidió esconderse entre sus flores.
UN MILLON. Contó la LOCURA y comenzó a buscar… La primera en aparecer fue la PEREZA sólo a tres pasos detrás de una piedra. Después se escuchó a la FE discutiendo con DIOS en el cielo sobre Teología. Y la PASION y el DESEO, se sintieron en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a la ENVIDIA y claro, así pudo deducir donde estaba el TRIUNFO. Al EGOISMO no tuvo ni que buscarlo. El solo salió disparado de su escondite que había resultado ser un nido de avispas. De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió a la BELLEZA, y con la DUDA resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún de que lado esconderse. Así fue encontrando a todos, al TALENTO entre la hierba fresca; la ANGUSTIA en una oscura cueva, a la MENTIRA detrás del arco iris (mentira, si ella estaba en el fondo del océano) y hasta al OLVIDO... que ya se le había olvidado que estaba jugando a los escondidos... Pero solo el AMOR, no aparecía por ningún sitio...
La LOCURA buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyo del planeta, en las cimas de las montañas y cuando estaba por darse por vencida divisó un rosal y las rosas... Tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas hasta que un doloroso grito se escuchó... Las espinas habían herido en los ojos al AMOR... la LOCURA no sabía que hacer para disculparse, lloró, rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo...
Desde entonces... desde la primera vez que se jugó a las escondidas en la TIERRA…
EL AMOR ES CIEGO Y LA LOCURA SIEMPRE LO ACOMPAÑA.
Cuando el ABURRIMIENTO ya había bostezado por tercera vez, la LOCURA, como siempre tan loca, les propuso: ¿Vamos a jugar a las escondidas?. La INTRIGA levantó la ceja intrigada y la CURIOSIDAD, sin poder contenerse preguntó: ¿A las escondidas? ¿Y eso cómo es?.
Es un juego —Explicó la LOCURA—, en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón mientras ustedes se esconden; y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que yo encuentre ocupará mi lugar para continuar con el juego.
El ENTUSIASMO bailó secundado por la EUFORIA, la ALEGRIA dio tantos saltos que terminó por convencer a la DUDA, e incluso a la APATIA a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar. La VERDAD prefirió no esconderse... ¿para qué? Si al final siempre la encontraban. La SOBERBIA opinó que era un juego muy tonto (en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella) y la COBARDIA prefirió no arriesgarse...
UNO, DOS, TRES… comenzó a contar la LOCURA.
La primera en esconderse fue la PEREZA, que como siempre se dejó caer tras la primera piedra en el camino.
La FE subió al cielo y la ENVIDIA se escondió tras la sombra del TRIUNFO, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto. La GENEROSIDAD casi no alcanza a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos... ¿Un lago cristalino? (Ideal para la BELLEZA). ¿La hendija de un árbol? (Perfecto para la TIMIDEZ). ¿ El vuelo de la mariposa? (Lo mejor para la VOLUPTUOSIDAD). ¿ Una ráfaga de viento? (Magnífico para la LIBERTAD). Así terminó por ocultarse en un rayito de Sol. El EGOISMO, en cambio encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo... pero solo para él. La MENTIRA se escondió en el fondo de los océanos (mentira, en realidad se escondió detrás del arco iris) y la PASION y el DESEO en el centro de los volcanes.El OLVIDO... se me olvido donde se escondió... pero eso no es lo importante. Cuando la LOCURA contaba 999.999, el AMOR aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado… hasta que divisó un rosal y estremecido decidió esconderse entre sus flores.
UN MILLON. Contó la LOCURA y comenzó a buscar… La primera en aparecer fue la PEREZA sólo a tres pasos detrás de una piedra. Después se escuchó a la FE discutiendo con DIOS en el cielo sobre Teología. Y la PASION y el DESEO, se sintieron en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a la ENVIDIA y claro, así pudo deducir donde estaba el TRIUNFO. Al EGOISMO no tuvo ni que buscarlo. El solo salió disparado de su escondite que había resultado ser un nido de avispas. De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió a la BELLEZA, y con la DUDA resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún de que lado esconderse. Así fue encontrando a todos, al TALENTO entre la hierba fresca; la ANGUSTIA en una oscura cueva, a la MENTIRA detrás del arco iris (mentira, si ella estaba en el fondo del océano) y hasta al OLVIDO... que ya se le había olvidado que estaba jugando a los escondidos... Pero solo el AMOR, no aparecía por ningún sitio...
La LOCURA buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyo del planeta, en las cimas de las montañas y cuando estaba por darse por vencida divisó un rosal y las rosas... Tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas hasta que un doloroso grito se escuchó... Las espinas habían herido en los ojos al AMOR... la LOCURA no sabía que hacer para disculparse, lloró, rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo...
Desde entonces... desde la primera vez que se jugó a las escondidas en la TIERRA…
EL AMOR ES CIEGO Y LA LOCURA SIEMPRE LO ACOMPAÑA.
lunes, 11 de junio de 2007
El Arca de Noe y sus enseñanzas

Las 13 cosas que aprendimos del Arca de Noe
1.- Es importante ser puntual a la cita y no llegar después de la hora fijada para la salida.
2.- Recuerda que todos somos diferentes, pero estamos en el mismo barco.
3.- Planea para el futuro. No estaba lloviendo cuando Noé comenzó a construir el Arca.
4.- Nunca te sientas viejo a pesar de que alguien diga que tu tiempo ya pasó, y que a tu edad ya no puedes hacer nada grande que valga la pena.
5.- No hagas mucho caso a los criticones: continua con el trabajo que se te ha encomendado.
6.- Todo lo que hagas y construyas procura que sea con buena calidad, a pesar de que no seas profesional ni sea eso lo que sabes hacer. Aprende.
7.- Al buscar compañía para tu viaje en la vida, busca una que verdaderamente sea afín a ti. Polos opuestos pueden atraerse, pero no van a lograr mucho. Además, ya sea en un equipo de trabajo o en una pareja, se comparte el objetivo y la visión para motivarse y seguir caminando hacia el Arca.
8.- Si sientes que tu progreso es lento, no te desesperes pues lo importante. Es la perseverancia. Las tortugas estaban a bordo, así como los animales veloces.
9.- Aunque al principio te sientas solo y recibas burlas, a la larga tiene su recompensa el elegir el camino y los objetivos correctos.
10.- No desprecies los esfuerzos que hacen la gente sencilla, el Arca fue construida por amateurs y el Titanic por profesionales.
11.- No hay opción. Tienes que participar de la construcción del Arca para poder subir a ella o solo serás uno mas de los animales.
12.- Un equipo y sus miembros solamente deben construir una sola Arca, no andar cada quien construyendo la suya,solo porque no les gustó algo.
13.- No importa como sea la tormenta en la que estés: si permaneces, siempre habrá para ti un Arco Iris esperándote.
1.- Es importante ser puntual a la cita y no llegar después de la hora fijada para la salida.
2.- Recuerda que todos somos diferentes, pero estamos en el mismo barco.
3.- Planea para el futuro. No estaba lloviendo cuando Noé comenzó a construir el Arca.
4.- Nunca te sientas viejo a pesar de que alguien diga que tu tiempo ya pasó, y que a tu edad ya no puedes hacer nada grande que valga la pena.
5.- No hagas mucho caso a los criticones: continua con el trabajo que se te ha encomendado.
6.- Todo lo que hagas y construyas procura que sea con buena calidad, a pesar de que no seas profesional ni sea eso lo que sabes hacer. Aprende.
7.- Al buscar compañía para tu viaje en la vida, busca una que verdaderamente sea afín a ti. Polos opuestos pueden atraerse, pero no van a lograr mucho. Además, ya sea en un equipo de trabajo o en una pareja, se comparte el objetivo y la visión para motivarse y seguir caminando hacia el Arca.
8.- Si sientes que tu progreso es lento, no te desesperes pues lo importante. Es la perseverancia. Las tortugas estaban a bordo, así como los animales veloces.
9.- Aunque al principio te sientas solo y recibas burlas, a la larga tiene su recompensa el elegir el camino y los objetivos correctos.
10.- No desprecies los esfuerzos que hacen la gente sencilla, el Arca fue construida por amateurs y el Titanic por profesionales.
11.- No hay opción. Tienes que participar de la construcción del Arca para poder subir a ella o solo serás uno mas de los animales.
12.- Un equipo y sus miembros solamente deben construir una sola Arca, no andar cada quien construyendo la suya,solo porque no les gustó algo.
13.- No importa como sea la tormenta en la que estés: si permaneces, siempre habrá para ti un Arco Iris esperándote.
domingo, 10 de junio de 2007
Cenizas
Siempre supuse que el temor estaba atado a la oscuridad, no sé porqué. Debe ser seguramente uno de esos preconceptos absurdos que tenemos todos los seres humanos. O tal vez sea porque en la oscuridad se pueden esconder ciertas cosas que a la luz de la claridad quedarían a la vista. Es decir, la oscuridad da un cierto grado de impunidad que en manos de la persona menos indicada puede ser fatal.
Traté mil veces de entender porque le temo tanto a la Señora de la Guadaña, y no le encuentro explicación. Puede ser que sea por el halo de oscuridad y penumbras que rodea a su imagen lo que motive mi temor, no lo sé. Sin embargo mientras escribo sentado en la terraza de mi casa acompañado sólo por las estrellas y la luna, una botella de vino tinto, mis apuntes y la soledad, alcancé a concebir otra percepción de la muerte. Ésta percepción nació cuando le puse atención al cigarrillo que sostenían mis dedos, y pensé en la vida como un cigarrillo. Aclaro que estos simpáticos clavos de mi tumba que estoy consumiendo son de tabaco, para eliminar todo tipo de comentarios maliciosos por parte de quien la esto. Decía que pensaba en la vida como un cigarrillo, como se consume la vida intensamente en algunos, y como en otros casos la velocidad de la extinción es realmente lenta. Tal vez todo dependa de la intensidad con la que uno quiera vivir la vida, o fumarse un cigarrillo.
Es paradójico también que haya personas que pidan en vida ser cremadas una vez fallecidas, como si en ese proceso químico terminaran de consumir todas sus impurezas, terminaran por extinguir todo lo tormentoso que los abrumaba. En ambos casos, en la vida y en el cigarrillo, lo que queda una vez consumidos es la ceniza.
Entonces pensé que nuestra vida, nuestra existencia, es el cigarrillo que fuma la muerte mientras aguarda la llegada de nuestra hora. Nos consume, lenta o apresuradamente, pero al fin de cuentas lo único que queda es la ceniza de la intensidad de lo transcurrido esparcida entre sus dedos fríos y blancos. Imagino la expresión de placer que se dibuja en la cara de la muerte al absorber el humo, esas mismas facciones que ponen los fumadores cuando se llenan los pulmones de nicotina. Ojalá la Señora de la Guadaña no fume con tanta pasión mi existencia como lo hago con mis cigarros. Desde que empecé a escribir en esta terraza consumí medio atado de mis Parisiennes. En fin, todos nos vamos a morir, como suelo decir cada tanto “no los quiero desilusionar, pero la gente en algún momento de su vida se muere saben”, y es así, no se puede hacer nada contra eso.
Otra idea que siempre rondó por mi cabeza, surgió a partir de una de las más brillantes prosas porteñas que dice que “la muerte está tan segura de vencer, que nos da toda una vida de ventaja...”, y mi pensamiento –expresión demasiada soberbia- está relacionado con lo siguiente: ¿Qué tal si esto que nosotros llamamos vida, a esto que denominamos vivir, no es otra cosa que el tramo vital de la muerte? Si uno se aferra a la creencia de la reencarnación de las almas, es más el tiempo que transcurrimos estando muertos que vivos. ¿No será la vida el recreo de la muerte que nos da el destino? Realmente no lo sé, y creo que moriré sin saberlo.
Además no es sólo la muerte en sí lo que me atemoriza, si no lo que viene después. El vacío enorme que se produce cuando alguien se va al más allá, la angustia que se manifiesta en los que se quedan de este lado. Ahí es donde el miedo es más fuerte. Me aterro con sólo pensar en la muerte de mis seres queridos, es casi inevitable. Preferiría morir yo antes que cualquiera de ellos.
Irónicamente en contraposición a mi temor a la muerte, esta Señora pálida e impune me despierta una gran curiosidad, una enorme intriga.
Mil veces he imaginado el preciso instante en que quedemos cara a cara, frente a frente, cuando en su rostro se dibuje una mirada penetrante y una sonrisa macabra antes de llevarme. En fin, espero que todo esto que estoy escribiendo no sea una intuición de mi destino, sino puras divagaciones por el efecto que producen la comunión más que interesante entre la soledad, la angustia y el vino tinto.
Juan Pablo Figueroa
Traté mil veces de entender porque le temo tanto a la Señora de la Guadaña, y no le encuentro explicación. Puede ser que sea por el halo de oscuridad y penumbras que rodea a su imagen lo que motive mi temor, no lo sé. Sin embargo mientras escribo sentado en la terraza de mi casa acompañado sólo por las estrellas y la luna, una botella de vino tinto, mis apuntes y la soledad, alcancé a concebir otra percepción de la muerte. Ésta percepción nació cuando le puse atención al cigarrillo que sostenían mis dedos, y pensé en la vida como un cigarrillo. Aclaro que estos simpáticos clavos de mi tumba que estoy consumiendo son de tabaco, para eliminar todo tipo de comentarios maliciosos por parte de quien la esto. Decía que pensaba en la vida como un cigarrillo, como se consume la vida intensamente en algunos, y como en otros casos la velocidad de la extinción es realmente lenta. Tal vez todo dependa de la intensidad con la que uno quiera vivir la vida, o fumarse un cigarrillo.
Es paradójico también que haya personas que pidan en vida ser cremadas una vez fallecidas, como si en ese proceso químico terminaran de consumir todas sus impurezas, terminaran por extinguir todo lo tormentoso que los abrumaba. En ambos casos, en la vida y en el cigarrillo, lo que queda una vez consumidos es la ceniza.
Entonces pensé que nuestra vida, nuestra existencia, es el cigarrillo que fuma la muerte mientras aguarda la llegada de nuestra hora. Nos consume, lenta o apresuradamente, pero al fin de cuentas lo único que queda es la ceniza de la intensidad de lo transcurrido esparcida entre sus dedos fríos y blancos. Imagino la expresión de placer que se dibuja en la cara de la muerte al absorber el humo, esas mismas facciones que ponen los fumadores cuando se llenan los pulmones de nicotina. Ojalá la Señora de la Guadaña no fume con tanta pasión mi existencia como lo hago con mis cigarros. Desde que empecé a escribir en esta terraza consumí medio atado de mis Parisiennes. En fin, todos nos vamos a morir, como suelo decir cada tanto “no los quiero desilusionar, pero la gente en algún momento de su vida se muere saben”, y es así, no se puede hacer nada contra eso.
Otra idea que siempre rondó por mi cabeza, surgió a partir de una de las más brillantes prosas porteñas que dice que “la muerte está tan segura de vencer, que nos da toda una vida de ventaja...”, y mi pensamiento –expresión demasiada soberbia- está relacionado con lo siguiente: ¿Qué tal si esto que nosotros llamamos vida, a esto que denominamos vivir, no es otra cosa que el tramo vital de la muerte? Si uno se aferra a la creencia de la reencarnación de las almas, es más el tiempo que transcurrimos estando muertos que vivos. ¿No será la vida el recreo de la muerte que nos da el destino? Realmente no lo sé, y creo que moriré sin saberlo.
Además no es sólo la muerte en sí lo que me atemoriza, si no lo que viene después. El vacío enorme que se produce cuando alguien se va al más allá, la angustia que se manifiesta en los que se quedan de este lado. Ahí es donde el miedo es más fuerte. Me aterro con sólo pensar en la muerte de mis seres queridos, es casi inevitable. Preferiría morir yo antes que cualquiera de ellos.
Irónicamente en contraposición a mi temor a la muerte, esta Señora pálida e impune me despierta una gran curiosidad, una enorme intriga.
Mil veces he imaginado el preciso instante en que quedemos cara a cara, frente a frente, cuando en su rostro se dibuje una mirada penetrante y una sonrisa macabra antes de llevarme. En fin, espero que todo esto que estoy escribiendo no sea una intuición de mi destino, sino puras divagaciones por el efecto que producen la comunión más que interesante entre la soledad, la angustia y el vino tinto.
Juan Pablo Figueroa
viernes, 8 de junio de 2007
Las preocupaciones de un padre de familia
Algunos dicen que la palabra «odradek» precede del esloveno, y sobre esta base tratan de establecer su etimología. Otros, en cambio, creen que es de origen alemán, con alguna influencia del esloveno. Pero la incertidumbre de ambos supuestos despierta la sospecha de que ninguno de los dos sea correcto, sobre todo porque no ayudan a determinar el sentido de esa palabra.
Como es lógico, nadie se preocuparía por semejante investigación si no fuera porque existe realmente un ser llamado Odradek. A primera vista tiene el aspecto de un carrete de hilo en forma de estrella plana. Parece cubierto de hilo, pero más bien se trata de pedazos de hilo, de los tipos y colores más diversos, anudados o apelmazados entre sí. Pero no es únicamente un carrete de hilo, pues de su centro emerge un pequeño palito, al que está fijado otro, en ángulo recto. Con ayuda de este último, por un lado, y con una especie de prolongación que tiene uno de los radios, por el otro, el conjunto puede sostenerse como sobre dos patas.
Uno siente la tentación de creer que esta criatura tuvo, tiempo atrás, una figura más razonable y que ahora está rota. Pero éste no parece ser el caso; al menos, no encuentro ningún indicio de ello; en ninguna parte se ven huellas de añadidos o de puntas de rotura que pudieran darnos una pista en ese sentido; aunque el conjunto es absurdo, parece completo en sí. Y no es posible dar más detalles, porque Odradek es muy movedizo y no se deja atrapar.
Habita alternativamente bajo la techumbre, en escalera, en los pasillos y en el zaguán. A veces no se deja ver durante varios meses, como si se hubiese ido a otras casas, pero siempre vuelve a la nuestra. A veces, cuando uno sale por la puerta y lo descubre arrimado a la baranda, al pie de la escalera, entran ganas de hablar con él. No se le hacen preguntas difíciles, desde luego, porque, como es tan pequeño, uno lo trata como si fuera un niño.
-¿Cómo te llamas? -le pregunto.
-Odradek -me contesta.
-¿Y dónde vives?
-Domicilio indeterminado -dice y se ríe. Es una risa como la que se podría producir si no se tuvieran pulmones. Suena como el crujido de hojas secas, y con ella suele concluir la conversación. A veces ni siquiera contesta y permanece tan callado como la madera de la que parece hecho.
En vano me pregunto qué será de él. ¿Acaso puede morir? Todo lo que muere debe haber tenido alguna razón be ser, alguna clase de actividad que lo ha desgastado. Y éste no es el caso de Odradek. ¿Acaso rodará algún día por la escalera, arrastrando unos hilos ante los pies de mis hijos y de los hijos de mis hijos? No parece que haga mal a nadie; pero casi me resulta dolorosa la idea de que me pueda sobrevivir.
F.KAFKA
Como es lógico, nadie se preocuparía por semejante investigación si no fuera porque existe realmente un ser llamado Odradek. A primera vista tiene el aspecto de un carrete de hilo en forma de estrella plana. Parece cubierto de hilo, pero más bien se trata de pedazos de hilo, de los tipos y colores más diversos, anudados o apelmazados entre sí. Pero no es únicamente un carrete de hilo, pues de su centro emerge un pequeño palito, al que está fijado otro, en ángulo recto. Con ayuda de este último, por un lado, y con una especie de prolongación que tiene uno de los radios, por el otro, el conjunto puede sostenerse como sobre dos patas.
Uno siente la tentación de creer que esta criatura tuvo, tiempo atrás, una figura más razonable y que ahora está rota. Pero éste no parece ser el caso; al menos, no encuentro ningún indicio de ello; en ninguna parte se ven huellas de añadidos o de puntas de rotura que pudieran darnos una pista en ese sentido; aunque el conjunto es absurdo, parece completo en sí. Y no es posible dar más detalles, porque Odradek es muy movedizo y no se deja atrapar.
Habita alternativamente bajo la techumbre, en escalera, en los pasillos y en el zaguán. A veces no se deja ver durante varios meses, como si se hubiese ido a otras casas, pero siempre vuelve a la nuestra. A veces, cuando uno sale por la puerta y lo descubre arrimado a la baranda, al pie de la escalera, entran ganas de hablar con él. No se le hacen preguntas difíciles, desde luego, porque, como es tan pequeño, uno lo trata como si fuera un niño.
-¿Cómo te llamas? -le pregunto.
-Odradek -me contesta.
-¿Y dónde vives?
-Domicilio indeterminado -dice y se ríe. Es una risa como la que se podría producir si no se tuvieran pulmones. Suena como el crujido de hojas secas, y con ella suele concluir la conversación. A veces ni siquiera contesta y permanece tan callado como la madera de la que parece hecho.
En vano me pregunto qué será de él. ¿Acaso puede morir? Todo lo que muere debe haber tenido alguna razón be ser, alguna clase de actividad que lo ha desgastado. Y éste no es el caso de Odradek. ¿Acaso rodará algún día por la escalera, arrastrando unos hilos ante los pies de mis hijos y de los hijos de mis hijos? No parece que haga mal a nadie; pero casi me resulta dolorosa la idea de que me pueda sobrevivir.
F.KAFKA
jueves, 7 de junio de 2007
Creer
Creer…
Que hoy he redimido mi pasado
y que mañana viviré de recuerdos.
Creer…
Que la vida es una dadiva inmerecida
y que las olas se olvidarán que
en algún día fueron el mar.
Creer…
Que el tiempo, es atroz enemigo
y la memoria un refugio de esperanza.
Creer…
Que mi sombra será luz
que alumbrará al sol.
José Barbosa
Que hoy he redimido mi pasado
y que mañana viviré de recuerdos.
Creer…
Que la vida es una dadiva inmerecida
y que las olas se olvidarán que
en algún día fueron el mar.
Creer…
Que el tiempo, es atroz enemigo
y la memoria un refugio de esperanza.
Creer…
Que mi sombra será luz
que alumbrará al sol.
José Barbosa
miércoles, 6 de junio de 2007
I just call to say I´m dying
Eran las 3 de la mañana cuando el telefono sonó. Lo contesté con una mezcla de odio y somnolencia. Las unicas palabras que recuerdo haber escuchado son solo dos: "Estoy muriendo". Esas dos simples palabras que pudieron no significar nada me obligaron a cortar la comuniciacion con un temor en las venas que nunca habia conocido. Fui a acostarme nuevamente con la inquietud de si era solo una broma o debia avisarle a alguien.
No podia dormir, estaba muy nervioso. Cada silencio era una tempestad a punto de liberarse.
Mi mente estaba inusualmente activa, recordandome imagenes que preferiria olvidar. Mi corazon bombeaba sangre con una enorme presion. Pero mi cuerpo estaba quieto, no movia un musculo. En realidad, no podia moverlos, estaba completamente paralizado.
Me tomo al rededor de diez minutos recuperarme de tal shock. cuando estaba lo necesariamente calmo como para pensar razonablemente y para caminar sin que me flaqueen las piernas, hice lo que el humano hizo desde el primer momento: pensar. Lo unico que debia saber era quien me habia llamado, asi que con mis fuerzas por debajo de lo habitual llame a la compania de telefono.
-Hola, quisiera saber quien me ha llamado unos minutos atras, por favor"-. Dije lo mas calmo que la situacion me permitio-Solo un segundo.- Respondio una voz cansada al otro extremo de la linea. Luego de un tecleo rapido y un leve dubitar, prosiguio.- Esto es muy raro, la computadora me muestra que la llamada fue hecha del mismo numero de su linea.
El frio sudor cubrio mi cara y me obligo a cortar la comunicacion. Finalmente entendi que era lo que pasaba. Esa noche no habia soñado lo acontecido, era la realidad. No era el telefono el que habia pedido ser contestado, era mi mente. No era un extraño el que habia llamado, era yo.
*Texto escrito por Sebastian "El73rco",
elriometafisico.blogspot.com , visítenlo, es realmente muy bueno...
No podia dormir, estaba muy nervioso. Cada silencio era una tempestad a punto de liberarse.
Mi mente estaba inusualmente activa, recordandome imagenes que preferiria olvidar. Mi corazon bombeaba sangre con una enorme presion. Pero mi cuerpo estaba quieto, no movia un musculo. En realidad, no podia moverlos, estaba completamente paralizado.
Me tomo al rededor de diez minutos recuperarme de tal shock. cuando estaba lo necesariamente calmo como para pensar razonablemente y para caminar sin que me flaqueen las piernas, hice lo que el humano hizo desde el primer momento: pensar. Lo unico que debia saber era quien me habia llamado, asi que con mis fuerzas por debajo de lo habitual llame a la compania de telefono.
-Hola, quisiera saber quien me ha llamado unos minutos atras, por favor"-. Dije lo mas calmo que la situacion me permitio-Solo un segundo.- Respondio una voz cansada al otro extremo de la linea. Luego de un tecleo rapido y un leve dubitar, prosiguio.- Esto es muy raro, la computadora me muestra que la llamada fue hecha del mismo numero de su linea.
El frio sudor cubrio mi cara y me obligo a cortar la comunicacion. Finalmente entendi que era lo que pasaba. Esa noche no habia soñado lo acontecido, era la realidad. No era el telefono el que habia pedido ser contestado, era mi mente. No era un extraño el que habia llamado, era yo.
*Texto escrito por Sebastian "El73rco",
elriometafisico.blogspot.com , visítenlo, es realmente muy bueno...
martes, 5 de junio de 2007
La muñeca que quería saber
Quería ver el mar a toda costa. Era una muñeca de sal, pero no sabía lo que era el mar.
Un día decidió partir. Era el único modo de poder satisfacer su deseo.
Después de un interminable peregrinar a través de territorios áridos y desolados, llegó a la orilla del mar y descubrió una cosa inmensa, fascinadora y misteriosa al mismo tiempo. Era el alba, el sol comenzaba a iluminar el agua encendiendo tímidos reflejos, y la muñeca no llegaba a entender.
Permaneció allí firme, largo tiempo, como clavada fuertemente sobre tierra, con la boca abierta. Ante ella, aquella extensión seductora. Se decidió al fin. Preguntó al mar:
- Dime: ¿quién eres?
- Soy el mar.
- ¿Y qué es el mar?
- Soy yo.
- No llego a entender, pero lo desearía tanto... Explícame lo que puedo hacer.
- Es muy sencillo: tócame.
Entonces la muñeca cobró ánimos. Dio un paso y avanzó hacia el agua. Después de dudarlo mucho, tocó levemente con el pie aquella masa imponente. Obtuvo una extraña sensación. Y, no obstante, tenía la impresión de que comenzaba a comprender algo.
Cuando retiró la pierna, descubrió que los dedos del pie habían desaparecido. Quedó espantada y protestó:
- ¡Malvado! ¿Qué me has hecho? ¿Dónde han ido a parar mis dedos?
El mar replicó imperturbable:
- ¿Por qué te quejas? Simplemente has ofrecido algo para poder entender. ¿No era eso lo que pedías?
La otra insistía:
- Sí... Es cierto, no pensaba... Pero...
Reflexionó un poco. Luego avanzó decididamente dentro del agua. Esta, progresivamente, la iba envolviendo, le arrancaba algo, dolorosamente. A cada paso la muñeca perdía algún fragmento. Cuanto más avanzaba se sentía disminuida de alguna porción de sí misma, y le dominaba más la sensación de comprender mejor. Pero no conseguía aún saber del todo lo que era el mar.
Otra vez repitió la acostumbrada pregunta:
Una última ola se tragó lo que quedaba de ella. Y precisamente en el mismo instante en que desaparecía, perdida entre las olas que la arrastraban llevándosela no se sabe dónde, la muñeca exclamó:
– ¡Soy yo!
Leyenda Budista
Un día decidió partir. Era el único modo de poder satisfacer su deseo.
Después de un interminable peregrinar a través de territorios áridos y desolados, llegó a la orilla del mar y descubrió una cosa inmensa, fascinadora y misteriosa al mismo tiempo. Era el alba, el sol comenzaba a iluminar el agua encendiendo tímidos reflejos, y la muñeca no llegaba a entender.
Permaneció allí firme, largo tiempo, como clavada fuertemente sobre tierra, con la boca abierta. Ante ella, aquella extensión seductora. Se decidió al fin. Preguntó al mar:
- Dime: ¿quién eres?
- Soy el mar.
- ¿Y qué es el mar?
- Soy yo.
- No llego a entender, pero lo desearía tanto... Explícame lo que puedo hacer.
- Es muy sencillo: tócame.
Entonces la muñeca cobró ánimos. Dio un paso y avanzó hacia el agua. Después de dudarlo mucho, tocó levemente con el pie aquella masa imponente. Obtuvo una extraña sensación. Y, no obstante, tenía la impresión de que comenzaba a comprender algo.
Cuando retiró la pierna, descubrió que los dedos del pie habían desaparecido. Quedó espantada y protestó:
- ¡Malvado! ¿Qué me has hecho? ¿Dónde han ido a parar mis dedos?
El mar replicó imperturbable:
- ¿Por qué te quejas? Simplemente has ofrecido algo para poder entender. ¿No era eso lo que pedías?
La otra insistía:
- Sí... Es cierto, no pensaba... Pero...
Reflexionó un poco. Luego avanzó decididamente dentro del agua. Esta, progresivamente, la iba envolviendo, le arrancaba algo, dolorosamente. A cada paso la muñeca perdía algún fragmento. Cuanto más avanzaba se sentía disminuida de alguna porción de sí misma, y le dominaba más la sensación de comprender mejor. Pero no conseguía aún saber del todo lo que era el mar.
Otra vez repitió la acostumbrada pregunta:
Una última ola se tragó lo que quedaba de ella. Y precisamente en el mismo instante en que desaparecía, perdida entre las olas que la arrastraban llevándosela no se sabe dónde, la muñeca exclamó:
– ¡Soy yo!
Leyenda Budista
lunes, 4 de junio de 2007
Cambios
Mas puertas hay de las que veo
Creo oírlas empujarlas…
No es la forma
Despejo dudas, percibo el cambio
Siento otras puertas
Pero las quiero ver!!!
No es la forma
Un verde resplandor castiga mi pecho,
Duele…me hostiga. Paradigmas arcaicos.
Luces tajantes revelan la esencia,
resquebrajando lo sombrío del alma.
Libres mariposas aprecian el vuelo,
El ancla se eleva,
nuevos senderos se abren en lo profundo…
zarpa el espíritu…
Sumido en el oleaje,
el sentir se intensifica,
caigo en el abismo, en el amor.
La abstracción del no borde.
Ensueños de paz resuenan en la espuma,
Creando ilusiones devenidas en utopías…
Pero una fe incierta se acrecienta con los rayos del sol,
la ilusión extiende sus brazos,
Me abraza, entusiasmo desmesurado!!
Energía ensimismada, nuevo ser.
La armonía entre razón y corazón
pierde contemplación, la esperanza del color
vence en emoción…
las puertas ya no están, sólo está lo que quiero yo…
Anónimo
Creo oírlas empujarlas…
No es la forma
Despejo dudas, percibo el cambio
Siento otras puertas
Pero las quiero ver!!!
No es la forma
Un verde resplandor castiga mi pecho,
Duele…me hostiga. Paradigmas arcaicos.
Luces tajantes revelan la esencia,
resquebrajando lo sombrío del alma.
Libres mariposas aprecian el vuelo,
El ancla se eleva,
nuevos senderos se abren en lo profundo…
zarpa el espíritu…
Sumido en el oleaje,
el sentir se intensifica,
caigo en el abismo, en el amor.
La abstracción del no borde.
Ensueños de paz resuenan en la espuma,
Creando ilusiones devenidas en utopías…
Pero una fe incierta se acrecienta con los rayos del sol,
la ilusión extiende sus brazos,
Me abraza, entusiasmo desmesurado!!
Energía ensimismada, nuevo ser.
La armonía entre razón y corazón
pierde contemplación, la esperanza del color
vence en emoción…
las puertas ya no están, sólo está lo que quiero yo…
Anónimo
domingo, 3 de junio de 2007
El Verdadero Guerrero
El verdadero guerrero es el que sigue el camino de la luz, y ayuda a los demás a que puedan encontrar su camino hacia ella.
El verdadero guerrero es aquel que no teme a la muerte y a la oscuridad, y sabe muy bien desde que nace cual es su verdadero camino.
El verdadero guerrero lleva como compañeras a la muerte y a la oscuridad, pero para que le recuerden constantemente que no debe dejar que le adelanten, siempre debe de ir delante de ellas.
El verdadero guerrero saca su gran fuerza y energía del Amor y de la Luz, energía universal que todo lo abarca, eterna e indestructible. Y cuando un guerrero cae, al momento otro ocupa su lugar.
El verdadero guerrero no sabe de miedos o de dudas, su camino está escrito desde antes de nacer, y su destino también.
El verdadero guerrero no divulga su condición, trabaja y lucha en silencio sin descanso y sin fatigas.
Cualquiera de vosotros puede ser un guerrero, sólo será consciente de ello cuando la Luz le muestre el camino y le indique que debe de comenzar su misión.
El camino del guerrero es un camino solitario, todos ellos lo saben, pero también saben que no están solos, son capaces de reconocer a sus compañeros de viaje sin que medie ninguna palabra, ese es su mayor premio, saber que son y están en donde deben, y que son cada vez más.
Es un ejercito silencioso, pero con un silencio que cada día que pasa es más audible para el resto de la gente.
La fuerza del Amor y de la Luz es la esencia que mantiene unido todo que aquello que vemos y no vemos, y la que en su momento nos dirá que debemos de comenzar nuestro verdadero camino.
Os están esperando, pero no hay que tener prisa ni impaciencia, simplemente llegará.
Muchos de vosotros ya sois guerreros, algunos ya lo saben, otros dentro de nada...
Carlos Castaneda
El verdadero guerrero es aquel que no teme a la muerte y a la oscuridad, y sabe muy bien desde que nace cual es su verdadero camino.
El verdadero guerrero lleva como compañeras a la muerte y a la oscuridad, pero para que le recuerden constantemente que no debe dejar que le adelanten, siempre debe de ir delante de ellas.
El verdadero guerrero saca su gran fuerza y energía del Amor y de la Luz, energía universal que todo lo abarca, eterna e indestructible. Y cuando un guerrero cae, al momento otro ocupa su lugar.
El verdadero guerrero no sabe de miedos o de dudas, su camino está escrito desde antes de nacer, y su destino también.
El verdadero guerrero no divulga su condición, trabaja y lucha en silencio sin descanso y sin fatigas.
Cualquiera de vosotros puede ser un guerrero, sólo será consciente de ello cuando la Luz le muestre el camino y le indique que debe de comenzar su misión.
El camino del guerrero es un camino solitario, todos ellos lo saben, pero también saben que no están solos, son capaces de reconocer a sus compañeros de viaje sin que medie ninguna palabra, ese es su mayor premio, saber que son y están en donde deben, y que son cada vez más.
Es un ejercito silencioso, pero con un silencio que cada día que pasa es más audible para el resto de la gente.
La fuerza del Amor y de la Luz es la esencia que mantiene unido todo que aquello que vemos y no vemos, y la que en su momento nos dirá que debemos de comenzar nuestro verdadero camino.
Os están esperando, pero no hay que tener prisa ni impaciencia, simplemente llegará.
Muchos de vosotros ya sois guerreros, algunos ya lo saben, otros dentro de nada...
Carlos Castaneda
viernes, 1 de junio de 2007
Mr. Mojo Risin

La hora del lobo
ha terminado ya. Los gallos
cantan. El mundo es creado
de nuevo, luchando entre
tinieblas.
El niño se rinde a la pesa-
Dilla, mientras el adulto
Teme a su temor.
ha terminado ya. Los gallos
cantan. El mundo es creado
de nuevo, luchando entre
tinieblas.
El niño se rinde a la pesa-
Dilla, mientras el adulto
Teme a su temor.
Debo dejar esta isla,
Luchando por nacer
de la oscuridad.
Luchando por nacer
de la oscuridad.
Tenele miedo a la buena profunda y oscura
Noche Americana.
Bendita sea la Noche.
Noche Americana.
Bendita sea la Noche.
La inundación ha disminuido
El pánico de la película y el
paseo con chofer
Por los suburbios.
El pánico de la película y el
paseo con chofer
Por los suburbios.
Gente sacada con extraños atuendos
al borde de la carretera.
al borde de la carretera.
Algunos de los hombres llevan
Túnicas o faldas cortas.
Las mujeres en sus porches
adoptan una clásica
pose de burla.
Túnicas o faldas cortas.
Las mujeres en sus porches
adoptan una clásica
pose de burla.
El conductor orienta el auto
y éste se conduce solo. Túneles
taconean sobre las cabezas.
y éste se conduce solo. Túneles
taconean sobre las cabezas.
Amá la profunda penumbra verde
de la Noche Americana.
de la Noche Americana.

Por aquella gente que murió
por el Nirvana
por la creencia celestial
por vos, por mí
por el Nirvana
por la creencia celestial
por vos, por mí
Estas líneas están escritas
para comunicar el mensaje
Para ignorar la advertencia
Para ir de farra en farra, entre
las voces del tormento
Para visitar los mares subterráneos
Creé
Cosas más horribles
que la guerra
Cosas fuera de los cuentos
Grandes bestias
Sufriendo de extinción.
para comunicar el mensaje
Para ignorar la advertencia
Para ir de farra en farra, entre
las voces del tormento
Para visitar los mares subterráneos
Creé
Cosas más horribles
que la guerra
Cosas fuera de los cuentos
Grandes bestias
Sufriendo de extinción.
jueves, 31 de mayo de 2007
Lo que hace el Miedo
En una tierra en guerra, había un rey que causaba espanto. Siempre que hacía prisioneros, no los mataba, los llevaba a una sala donde había un grupo de arqueros de un lado y una inmensa puerta de hierro del otro, sobre la cual se veían grabadas figuras de calaveras cubiertas de sangre. En esta sala el rey les hacía formar un círculo y les decía entonces... "Ustedes pueden elegir entre morir atravesados por las flechas de mis arqueros o pasar por esa puerta misteriosa".
Todos elegían ser muertos por los arqueros. Al terminar la guerra, un soldado que por mucho tiempo sirvió al rey se dirigió al soberano y le dijo... "Señor, ¿puedo hacerle una pregunta?", y le responde el rey, "Dime soldado".
"¿Qué había detrás de la horrorosa puerta?".
"Ve y mira tú mismo", respondió el rey.
El soldado entonces, abrió temerosamente la puerta y, a medida que lo hacía, rayos de sol entraron y aclararon el ambiente... y, finalmente, descubrió sorprendido que la puerta se abrió sobre un camino que conducía a la libertad. El soldado admirado sólo miró a su rey que le decía...
"Yo daba a ellos la elección, pero preferían morir que arriesgarse a abrir esta puerta".
¿Cuántas puertas dejamos de abrir por el miedo de arriesgarnos?
¿Cuántas veces perdemos la libertad y morimos por dentro, solamente por sentir miedo de abrir la puerta de nuestros sueños?
Todos elegían ser muertos por los arqueros. Al terminar la guerra, un soldado que por mucho tiempo sirvió al rey se dirigió al soberano y le dijo... "Señor, ¿puedo hacerle una pregunta?", y le responde el rey, "Dime soldado".
"¿Qué había detrás de la horrorosa puerta?".
"Ve y mira tú mismo", respondió el rey.
El soldado entonces, abrió temerosamente la puerta y, a medida que lo hacía, rayos de sol entraron y aclararon el ambiente... y, finalmente, descubrió sorprendido que la puerta se abrió sobre un camino que conducía a la libertad. El soldado admirado sólo miró a su rey que le decía...
"Yo daba a ellos la elección, pero preferían morir que arriesgarse a abrir esta puerta".
¿Cuántas puertas dejamos de abrir por el miedo de arriesgarnos?
¿Cuántas veces perdemos la libertad y morimos por dentro, solamente por sentir miedo de abrir la puerta de nuestros sueños?
miércoles, 30 de mayo de 2007
Acerca de las palabras correctas y el silencio
Todo hombre tiene el deber de tomar el camino que pasa por su aldea....
Acerca de las palabras correctas y el silencio En el budismo, los chismes se consideran una trasgresión y deformación de la energía a nivel de la palabra, e implica el irrespeto y olvidar el precepto de no juzgar. Nadie puede juzgar, salvo los maestros, pues nadie conoce el estado karmico del que es juzgado y por ende habla sin conocer: la opinión es la quintaesencia de la ignorancia. En el dhammapada se dice: que tus palabras sean más bellas que el silencio.
El sabio siempre conoce el modo de salvar a las personas
por eso, para él, no existen hombres reprobables.
Siempre sabe como salvar a las cosas,
por eso no hay cosas viles para él.
A esto se le llama lucidez innata,
así, los hombres buenos
son los maestros de los menos buenos
y estos, la materia de aquellos.
Quien no estima a sus maestros
así como quien no ama la materia de la que dispone
yerra gravemente por mucho que sepa.
Este es el gran secreto.
Tao Te King, 27
Acerca de las palabras correctas y el silencio En el budismo, los chismes se consideran una trasgresión y deformación de la energía a nivel de la palabra, e implica el irrespeto y olvidar el precepto de no juzgar. Nadie puede juzgar, salvo los maestros, pues nadie conoce el estado karmico del que es juzgado y por ende habla sin conocer: la opinión es la quintaesencia de la ignorancia. En el dhammapada se dice: que tus palabras sean más bellas que el silencio.
El sabio siempre conoce el modo de salvar a las personas
por eso, para él, no existen hombres reprobables.
Siempre sabe como salvar a las cosas,
por eso no hay cosas viles para él.
A esto se le llama lucidez innata,
así, los hombres buenos
son los maestros de los menos buenos
y estos, la materia de aquellos.
Quien no estima a sus maestros
así como quien no ama la materia de la que dispone
yerra gravemente por mucho que sepa.
Este es el gran secreto.
Tao Te King, 27
martes, 29 de mayo de 2007
La Edad del Pavo
Porque sí nomás. Ahí nomás.
Se miran y se agarran a trompadas.
Se odian, pero ni se conocen.
Se la tienen jurada sin nunca haber cruzado ni una palabra.
Se convierten en enemigos, sin haberse hecho nada antes.
Porque sí nomás.
Por ser de otra escuela.
Por ser de otro cuadro.
Por ser de otra onda.
Por ser de otro barrio.
Por ser otro, el otro.
Ahí nomás, sin sentido.
Se esperan a la salida.
Se cruzan en una plaza.
Se encuentran en un boliche.
Se topan en una calle.
Se miran y se agarran a trompadas.
Se miran sin mirarse y se agarran a trompadas.
Porque sí nomás.
Se entregan a la nada.
Se organizan por chat las peleas.
Se entretienen yendo a buscarlas.
Se divierten cuando las relatan.
Se consigue así un sentido para sus días.
Se hacen así conocidos entre los demás.
Se encuentran así una identidad.
Se descargan así de algo que poco tiene que ver con ese alguien al que le están pegando cuando le pegan a alguien.
Se vengan así de algo que no les ha hecho ese alguien al que le están pegando cuando le pegan a alguien.
Se sacan así de encima algo que cargan solos, que es equivalente a lo que carga solo ese alguien al que le están pegando cuando le pegan a alguien.
Se evaden así de algo que encuentran en ese alguien al que le están pegando cuando le pegan a alguien.
Se lastiman por algo que ya los tiene lastimados.
Por algo es; no es porque sí.
Por algo pasa; no es porque sí.
Por algo que falta o por algo que sobra; no es porque sí.
Por algo que abruma o por algo que escasea; no es porque sí.
Por algo; es no es porque sí.
Se entregan a la nada.
Se trenzan en grescas vacías de contenido.
Se desafían a peleas vacías de razones.
Se inventan razones vacías de sentido.
Se sienten los contrarios de quienes son en verdad sus iguales.
Se imaginan triunfos que no son triunfos.
Se dejan heridas sin significado.
Se miran y se agarran a trompadas.
Se miran sin mirarse y se agarran a trompadas.
Ahí nomás.
Se odian absurdamente.
Se odian porque sí.
Pero se odian por algo que los trasciende.
Por estar de moda odiarse entre otros y unos.
Por estar de moda no ver en el otro a un igual.
Por estar de moda el vacío.
Por estar de moda la falta de sentido.
Por estar de moda entregarse a la nada.
Por vivir en un mundo que está atravesando la edad del pavo.
Por Mex Urtizberea
Para LA NACION
Se miran y se agarran a trompadas.
Se odian, pero ni se conocen.
Se la tienen jurada sin nunca haber cruzado ni una palabra.
Se convierten en enemigos, sin haberse hecho nada antes.
Porque sí nomás.
Por ser de otra escuela.
Por ser de otro cuadro.
Por ser de otra onda.
Por ser de otro barrio.
Por ser otro, el otro.
Ahí nomás, sin sentido.
Se esperan a la salida.
Se cruzan en una plaza.
Se encuentran en un boliche.
Se topan en una calle.
Se miran y se agarran a trompadas.
Se miran sin mirarse y se agarran a trompadas.
Porque sí nomás.
Se entregan a la nada.
Se organizan por chat las peleas.
Se entretienen yendo a buscarlas.
Se divierten cuando las relatan.
Se consigue así un sentido para sus días.
Se hacen así conocidos entre los demás.
Se encuentran así una identidad.
Se descargan así de algo que poco tiene que ver con ese alguien al que le están pegando cuando le pegan a alguien.
Se vengan así de algo que no les ha hecho ese alguien al que le están pegando cuando le pegan a alguien.
Se sacan así de encima algo que cargan solos, que es equivalente a lo que carga solo ese alguien al que le están pegando cuando le pegan a alguien.
Se evaden así de algo que encuentran en ese alguien al que le están pegando cuando le pegan a alguien.
Se lastiman por algo que ya los tiene lastimados.
Por algo es; no es porque sí.
Por algo pasa; no es porque sí.
Por algo que falta o por algo que sobra; no es porque sí.
Por algo que abruma o por algo que escasea; no es porque sí.
Por algo; es no es porque sí.
Se entregan a la nada.
Se trenzan en grescas vacías de contenido.
Se desafían a peleas vacías de razones.
Se inventan razones vacías de sentido.
Se sienten los contrarios de quienes son en verdad sus iguales.
Se imaginan triunfos que no son triunfos.
Se dejan heridas sin significado.
Se miran y se agarran a trompadas.
Se miran sin mirarse y se agarran a trompadas.
Ahí nomás.
Se odian absurdamente.
Se odian porque sí.
Pero se odian por algo que los trasciende.
Por estar de moda odiarse entre otros y unos.
Por estar de moda no ver en el otro a un igual.
Por estar de moda el vacío.
Por estar de moda la falta de sentido.
Por estar de moda entregarse a la nada.
Por vivir en un mundo que está atravesando la edad del pavo.
Por Mex Urtizberea
Para LA NACION
lunes, 28 de mayo de 2007
La Calma y el Silencio"
En aquel tiempo eran muchos
los que se retiraban a la soledad de los montes
a meditar.
Y eran muchos los que en el silencio
de los volcanes nevados
y de los pequeños valles ocultos,
Se buscaban a sí mismos.
Pero Quetzacóatl les decía:
Aquellos que buscan el Silencio en la calma
nunca lo encontrarán desnudo.
Para desnudarlo hay que buscarlo
entre el bullicio.
Díganme:
¿De qué sirve a un corazón tener calma
en medio de la soledad?,
¿A poco no es como la calma que tiene
un lago estancado en un valle?
Mas, ¡Que grande es un corazón
cuando en medio de las dificultades
Y los problemas
conserva la calma y se viste con el Silencio!
Es como el torrente que resbala sereno
por la ladera de la montaña.
Algunos van a lugares
donde lo más que les molesta
es el canto de un pajarillo
O el sonido que arranca el viento
a las hojas de los árboles.
Y piensan:
Estoy tranquilo y sereno en este lugar,
ya he alcanzado la calma
Y el Silencio es amigo de mi corazón.
Pero cuando vienen al bullicio,
sus pulsos se agitan y sus corazones se alteran,
Y sus pensamientos chocan
con violencia en sus frentes,
y yo les preguntaría:
¿Dónde guardaron la calma?,
¿Qué morada le prepararon en sus pechos
que tan pronto se les fue?
Sepan que aquel que busca el Silencio interior
debe encontrarlo en medio de los ruidos
Y de las voces y de los gritos,
y tomándolo debe sentarlo en su corazón,
Y al escucharlo ya no oirá hacia afuera
sino hacia dentro.
Y en verdad les digo, que ni cien tormentas,
Ni la explosión de mil volcanes
podrían ya nunca separarlo de él.
Para buscar pues, la calma Interior,
No vayan adonde todo es calma
sino adonde no hay paz,
y sean ustedes la paz.
De esta forma la encontrarán al darla,
y la tendrán en la medida
en que vean que otros
necesitan de ustedes para calmarse.
Del Libro: Así Hablaba Quetzalcóatl
los que se retiraban a la soledad de los montes
a meditar.
Y eran muchos los que en el silencio
de los volcanes nevados
y de los pequeños valles ocultos,
Se buscaban a sí mismos.
Pero Quetzacóatl les decía:
Aquellos que buscan el Silencio en la calma
nunca lo encontrarán desnudo.
Para desnudarlo hay que buscarlo
entre el bullicio.
Díganme:
¿De qué sirve a un corazón tener calma
en medio de la soledad?,
¿A poco no es como la calma que tiene
un lago estancado en un valle?
Mas, ¡Que grande es un corazón
cuando en medio de las dificultades
Y los problemas
conserva la calma y se viste con el Silencio!
Es como el torrente que resbala sereno
por la ladera de la montaña.
Algunos van a lugares
donde lo más que les molesta
es el canto de un pajarillo
O el sonido que arranca el viento
a las hojas de los árboles.
Y piensan:
Estoy tranquilo y sereno en este lugar,
ya he alcanzado la calma
Y el Silencio es amigo de mi corazón.
Pero cuando vienen al bullicio,
sus pulsos se agitan y sus corazones se alteran,
Y sus pensamientos chocan
con violencia en sus frentes,
y yo les preguntaría:
¿Dónde guardaron la calma?,
¿Qué morada le prepararon en sus pechos
que tan pronto se les fue?
Sepan que aquel que busca el Silencio interior
debe encontrarlo en medio de los ruidos
Y de las voces y de los gritos,
y tomándolo debe sentarlo en su corazón,
Y al escucharlo ya no oirá hacia afuera
sino hacia dentro.
Y en verdad les digo, que ni cien tormentas,
Ni la explosión de mil volcanes
podrían ya nunca separarlo de él.
Para buscar pues, la calma Interior,
No vayan adonde todo es calma
sino adonde no hay paz,
y sean ustedes la paz.
De esta forma la encontrarán al darla,
y la tendrán en la medida
en que vean que otros
necesitan de ustedes para calmarse.
Del Libro: Así Hablaba Quetzalcóatl
domingo, 27 de mayo de 2007
Poesía Vertical
No hay tiempo.
Ya no hay tiempo.
Pero, ¿alguna vez hubo tiempo?
La ilusión de la vida por delante,
se conjuga con el verbo
de la vida por detrás.
Y todo transcurrir no es más que un punto,
quizá un punto extensible
o el revés de ese punto,
porque el tiempo es puntual.
Un punto que a veces se desliza levemente,
como una gota de asombro de la luz
o un inesperado corpúsculo de sombra,
tan sólo para justificar algo parecido a un nivel
en el barómetro casi fijo
que mide la presión imposible de la vida.
O tal vez simplemente
la presión diagonal de lo imposible.
Pienso que en este momento
tal vez nadie en el universo piensa en mí,
que sólo yo me pienso,
y si ahora muriese,
nadie, ni yo, me pensaría.
Y aquí empieza el abismo,
como cuando me duermo.
Soy mi propio sostén y me lo quito.
Contribuyo a tapizar de ausencia todo.
Tal vez sea por esto
que pensar en el hombre
se parece a salvarlo.
Algunos de nuestros gritos
se detienen junto a nosotros
y nos miran fijamente
como si quisieran consolarnos de ellos mismos.
Algunas palabras que hemos dicho
regresan y se paran a nuestro lado
como si quisieran convencernos
de que llegaron a alguna otra parte.
Roberto Juarroz
Ya no hay tiempo.
Pero, ¿alguna vez hubo tiempo?
La ilusión de la vida por delante,
se conjuga con el verbo
de la vida por detrás.
Y todo transcurrir no es más que un punto,
quizá un punto extensible
o el revés de ese punto,
porque el tiempo es puntual.
Un punto que a veces se desliza levemente,
como una gota de asombro de la luz
o un inesperado corpúsculo de sombra,
tan sólo para justificar algo parecido a un nivel
en el barómetro casi fijo
que mide la presión imposible de la vida.
O tal vez simplemente
la presión diagonal de lo imposible.
Pienso que en este momento
tal vez nadie en el universo piensa en mí,
que sólo yo me pienso,
y si ahora muriese,
nadie, ni yo, me pensaría.
Y aquí empieza el abismo,
como cuando me duermo.
Soy mi propio sostén y me lo quito.
Contribuyo a tapizar de ausencia todo.
Tal vez sea por esto
que pensar en el hombre
se parece a salvarlo.
Algunos de nuestros gritos
se detienen junto a nosotros
y nos miran fijamente
como si quisieran consolarnos de ellos mismos.
Algunas palabras que hemos dicho
regresan y se paran a nuestro lado
como si quisieran convencernos
de que llegaron a alguna otra parte.
Roberto Juarroz
viernes, 25 de mayo de 2007
Reportes de un Viaje (parte I)
30-01-07
Amanecemos, por fin un día de mucha tranquilidad, mucha paz. Ducha (la mejor desde que salí de casa), lavado de ropa, mate con los chicos. Ari se fue a comprar facturas, yo calenté agua para el mate. Jugamos a las cartas, Ari se queda caliente por mi fortuna y ¿talento? Nos vamos al observatorio, pero no podemos disfrutarlo porque los guías están de vacaciones, si en temporada alta. Damos unas vueltas por el centro. Piti y Ari juegan al ping pong. A Piti se le ocurre una idea muy buena: a lo que estoy escribiendo, armar un cuaderno con fotos.
Cenamos. Charlamos con los uruguayos Rodrigo y Nahuel. Nos recomendaron en Valle Grande: Mil Kayak, preguntar por Nelly.
Charla en la carpa sobre las golosinas viejas, galletitas, etc.
31-01-07
Amanecemos. Ducha. Suena la misma canción del otro día. “Hasta el fin del mundo te iría a buscar, de ti nada me podrá separar”, “los siete mares hasta llegar a ti”, “Hasta el fin del mundo te seguiré”.
Facundo y David, dos flacos de Mendoza. Buena onda, Facundo muy gracioso el mal humor que tenía.
Hacemos y hacemos dedo en la Esso. Los mendocinos, afortunados, pegan uno rápido. Lo liquido a Piti en la escoba y pierdo con Pablo. Pablo pega un dedo, una ambulancia. Viajamos Piti y yo. ¡Increíble! Nos vamos a San Rafael. Nos encontramos en la estación. Los chicos llegaron mucho después, en una grúa. Yo recorrí San Rafael, buscando lugar para dormir. Le preguntó Pablo a unas chicas que onda, le recomendaron uno, y fuimos con ellas al final. Nos ayudaron con las mochilas y todo. Se llaman Martina, Milagros y Rocío. Yo previamente, antes que lleguen los chicos, había ayudado a un flaco en una silla de ruedas. Me dijo que era poco y fueron como ocho cuadras, y me dejó en una zona difícil.
Llegamos al hostel, estaba bueno, al principio casi nos tenemos que ir, por falta de espacio. Comemos fideos, jugamos a las cartas, después como estaba linda la noche nos fuimos al patio a charlar Pablito, Claudio (buena onda, “laburaba” ahí), Ari, Martina y yo. Se habló mucho de los programas viejos. Ari inventó historias de Buta Ranquil.
Amanecemos, por fin un día de mucha tranquilidad, mucha paz. Ducha (la mejor desde que salí de casa), lavado de ropa, mate con los chicos. Ari se fue a comprar facturas, yo calenté agua para el mate. Jugamos a las cartas, Ari se queda caliente por mi fortuna y ¿talento? Nos vamos al observatorio, pero no podemos disfrutarlo porque los guías están de vacaciones, si en temporada alta. Damos unas vueltas por el centro. Piti y Ari juegan al ping pong. A Piti se le ocurre una idea muy buena: a lo que estoy escribiendo, armar un cuaderno con fotos.
Cenamos. Charlamos con los uruguayos Rodrigo y Nahuel. Nos recomendaron en Valle Grande: Mil Kayak, preguntar por Nelly.
Charla en la carpa sobre las golosinas viejas, galletitas, etc.
31-01-07
Amanecemos. Ducha. Suena la misma canción del otro día. “Hasta el fin del mundo te iría a buscar, de ti nada me podrá separar”, “los siete mares hasta llegar a ti”, “Hasta el fin del mundo te seguiré”.
Facundo y David, dos flacos de Mendoza. Buena onda, Facundo muy gracioso el mal humor que tenía.
Hacemos y hacemos dedo en la Esso. Los mendocinos, afortunados, pegan uno rápido. Lo liquido a Piti en la escoba y pierdo con Pablo. Pablo pega un dedo, una ambulancia. Viajamos Piti y yo. ¡Increíble! Nos vamos a San Rafael. Nos encontramos en la estación. Los chicos llegaron mucho después, en una grúa. Yo recorrí San Rafael, buscando lugar para dormir. Le preguntó Pablo a unas chicas que onda, le recomendaron uno, y fuimos con ellas al final. Nos ayudaron con las mochilas y todo. Se llaman Martina, Milagros y Rocío. Yo previamente, antes que lleguen los chicos, había ayudado a un flaco en una silla de ruedas. Me dijo que era poco y fueron como ocho cuadras, y me dejó en una zona difícil.
Llegamos al hostel, estaba bueno, al principio casi nos tenemos que ir, por falta de espacio. Comemos fideos, jugamos a las cartas, después como estaba linda la noche nos fuimos al patio a charlar Pablito, Claudio (buena onda, “laburaba” ahí), Ari, Martina y yo. Se habló mucho de los programas viejos. Ari inventó historias de Buta Ranquil.
jueves, 24 de mayo de 2007
Fútbol es un sentimiento. La vida es una pelota
Cómo vas a saber lo que es el
amor si nunca te hiciste hincha de un club.
Cómo vas a saber lo que es el
dolor si jamás un zaguero te
azotó la tibia y el peroné.
Cómo vas a saber lo que es el
placer si nunca ganaste un
clásico barrial.
Cómo vas a saber lo que es
llorar si jamás perdiste un clásico
sobre la hora con un penal dudoso.
Cómo vas a saber lo que es el
cariño si nunca acariciaste la
redonda de chanfle entrándole
con el réves del pie en el
cachete para dejarla jadeando bajo la red.
Cómo vas a saber lo que es la
solidaridad si jámas saliste a dar la
cara por un compañero golpeado sin
fe desde atrás.
Cómo vas a saber lo que es la
poesía si nunca tiraste una gambeta.
Cómo vas a saber lo que es la
humillación si jamás te hicieron un caño.
Cómo vas a saber lo que es la
amistad si nunca devolviste una pared.
Cómo vas a saber lo que es un
orgasmo si jamás diste una
vuelta olímpica de visitante.
Cómo vas a saber lo que es el
pánico si nunca te sorprendieron
mal parado en un contragolpe.
Cómo vas a saber lo que es
morir un poco si jámas fuiste a
buscar la pelota adentro del arco.
Cómo vas a saber lo que es la
izquierda si nunca jugaste en equipo.
Cómo vas a saber lo que es la
xenofovia si en ninguna cancha
te gritaron " negro de mierda".
Cómo vas a saber lo que es la
soledad si jamás te paraste bajo
los tres palos a doce pasos de
un fusilero dispuesto a acabar
con tus esperanzas.
Cómo vas a saber lo que es el
barro si nunca te tiraste a los
pies de nadie para mandar la
pelota sobre un lateral.
Cómo vas a saber lo que es el
egoísmo si nunca hiciste una demás cuando tenías que dársela
al nueve que estaba mejor ubicado.
Cómo vas a saber lo que es el
arte si nunca inventaste una rabona.
Cómo vas a saber lo que es la
música si jamás cantaste
haciendo equilibrio sobre un
paravalancha.
Cómo vas a saber lo que es el
suburbio si nunca te paraste de wing.
Cómo vas a saber lo que es la
clandestinidad si nunca te tiraron
un pelotazo para que te
aguantes vos sólo a toda la defensa rival.
Cómo vas a saber lo que es la
injusticia si nunca te sacó tarjeta
roja un referee localista.
Cómo vas a saber lo que es el
insomnio si jamás te fuiste al descenso.
Cómo vas a saber lo que es el
odio si nunca hiciste un gol en contra.
Cómo vas a saber lo que es la vida,
si nunca, jamás, jugaste al fútbol.
Anónimo
amor si nunca te hiciste hincha de un club.
Cómo vas a saber lo que es el
dolor si jamás un zaguero te
azotó la tibia y el peroné.
Cómo vas a saber lo que es el
placer si nunca ganaste un
clásico barrial.
Cómo vas a saber lo que es
llorar si jamás perdiste un clásico
sobre la hora con un penal dudoso.
Cómo vas a saber lo que es el
cariño si nunca acariciaste la
redonda de chanfle entrándole
con el réves del pie en el
cachete para dejarla jadeando bajo la red.
Cómo vas a saber lo que es la
solidaridad si jámas saliste a dar la
cara por un compañero golpeado sin
fe desde atrás.
Cómo vas a saber lo que es la
poesía si nunca tiraste una gambeta.
Cómo vas a saber lo que es la
humillación si jamás te hicieron un caño.
Cómo vas a saber lo que es la
amistad si nunca devolviste una pared.
Cómo vas a saber lo que es un
orgasmo si jamás diste una
vuelta olímpica de visitante.
Cómo vas a saber lo que es el
pánico si nunca te sorprendieron
mal parado en un contragolpe.
Cómo vas a saber lo que es
morir un poco si jámas fuiste a
buscar la pelota adentro del arco.
Cómo vas a saber lo que es la
izquierda si nunca jugaste en equipo.
Cómo vas a saber lo que es la
xenofovia si en ninguna cancha
te gritaron " negro de mierda".
Cómo vas a saber lo que es la
soledad si jamás te paraste bajo
los tres palos a doce pasos de
un fusilero dispuesto a acabar
con tus esperanzas.
Cómo vas a saber lo que es el
barro si nunca te tiraste a los
pies de nadie para mandar la
pelota sobre un lateral.
Cómo vas a saber lo que es el
egoísmo si nunca hiciste una demás cuando tenías que dársela
al nueve que estaba mejor ubicado.
Cómo vas a saber lo que es el
arte si nunca inventaste una rabona.
Cómo vas a saber lo que es la
música si jamás cantaste
haciendo equilibrio sobre un
paravalancha.
Cómo vas a saber lo que es el
suburbio si nunca te paraste de wing.
Cómo vas a saber lo que es la
clandestinidad si nunca te tiraron
un pelotazo para que te
aguantes vos sólo a toda la defensa rival.
Cómo vas a saber lo que es la
injusticia si nunca te sacó tarjeta
roja un referee localista.
Cómo vas a saber lo que es el
insomnio si jamás te fuiste al descenso.
Cómo vas a saber lo que es el
odio si nunca hiciste un gol en contra.
Cómo vas a saber lo que es la vida,
si nunca, jamás, jugaste al fútbol.
Anónimo
miércoles, 23 de mayo de 2007
Cuando éramos hippies
Siempre hubo modas: cada época quiere dejar su marca en la historia y, en el torbellino de sucesos que jalonan la marcha del tiempo, se pierden costumbres, códigos, palabras, pensamientos, e incluso ideologías de vida, que caen en el arcón de los recuerdos sepultadas por las "nuevas olas", que, cada vez más rápidamente, se convertirán en viejas y obsoletas.
A veces los cambios no revisten importancia ni tienen consecuencias tan dramáticas, pero joroban, y cuesta acostumbrarse. El geronte que esto escribe recuerda en su infancia, pubertad, adolescencia y juventud haber concurrido a infinidad de casamientos y cumpleaños de 15 que, fuerza es decirlo, no siempre eran entretenidos, y en algunas ocasiones resultaban compromisos ineludibles pesados como un collar de anclas o interminables como trámite burocrático, y más aburridos que chupar un clavo, pero al menos no tenían los rituales que desde hace más de dos décadas vienen agregando un insoportable plus de acartonamiento disfrazado de alegría y de previsibilidad simulando sorpresa. Es curioso que, a contrapelo de las crisis, los ítems a cumplir se han ido multiplicando en complejidad y monto económico. La moda de realizar las fiestas de casamiento en el campo, por ejemplo, llega a delirios demenciales. Se obliga a los invitados a viajar kilómetros y kilómetros. ¿Y el que no maneja? ¿Remise ida y vuelta? ¿Acoplarse con algún grupo con el consiguiente apretujamiento? Pretextar una gripe parece ser lo más indicado en estos casos. Y si se cuenta con automóvil, ¿cuál es el plan? Ser devorado por mosquitos en el verano, tiritar de frío en el invierno buscando la estufa más cercana y correr a refugiarse de la lluvia en cualquier época del año sea por "el niño", "la niña", "el calentamiento del planeta" o "el pronóstico del tiempo equivocado". El otro problema es la vuelta a la madrugada, con copas de más por rutas indecentes y, pruebas de alcoholemia mediantes, el auto secuestrado por las autoridades.
La ciudad y sus salones tienen lo suyo también. Las ceremonias incluyen cena obligatoria, lo cual tiene el peligro de caer en una mesa rodeado de desconocidos sin tema de conversación o tener que compartir la larguísima velada con pesados insoportables. El lunch de otrora era una opción más cómoda: uno circulaba por el salón picando aquí y allá, y rotando invitados, eludiendo a curdas y viejas cursis y teniendo como límite horario la ida de la pareja feliz con tirada de ramo, dos o tres comentarios críticos, algún chiste acerca de la noche de bodas de cada uno de los casados concurrentes y ¡taza taza, cada uno a su casa! Hoy en día la cosa es mucho más cara, complicada y, sobre todo, ¡larga! Bandejeada, recepción, llegada de novios, discursos, primer plato, baile, segundo plato, baile, postre, baile, más discursos, show sorpresa, ¡un mago otra vez!, torta de bodas, baile, cancán, la liga, bailanta, carnaval carioca, se van los novios, pizza o fideos a las cinco de la mañana, otra vez baile... ¡Y que no falte el desayuno! Estas delicias son variables y, gracias a Dios, no se cumplen en muchos casos, pero en las fiestas de quince está el agregado de las velas (yo concurrí una vez a un cumpleaños de treinta y fueron treinta las velas y los deseos, ¡mi Dios!). Los padres lloran, las chicas lloran, los abuelos lloran y los invitados se emocionan hasta que estalla el vals de "La Bella y la Bestia" o alguna pieza clásica majestuosa que puede ir de Verdi a Wagner, según el gusto. ¡Estoy viejo, ya sé! Pero sigo prefiriendo la reunión con amigos sin tanta bambolla y que haya baile, canto, alegría y show sin presiones, ni reglas, ni organización férrea. Sólo paz y amor, como cuando éramos hippies.
Por Enrique Pinti. Actor y escritor.
Para La Nación Revista
A veces los cambios no revisten importancia ni tienen consecuencias tan dramáticas, pero joroban, y cuesta acostumbrarse. El geronte que esto escribe recuerda en su infancia, pubertad, adolescencia y juventud haber concurrido a infinidad de casamientos y cumpleaños de 15 que, fuerza es decirlo, no siempre eran entretenidos, y en algunas ocasiones resultaban compromisos ineludibles pesados como un collar de anclas o interminables como trámite burocrático, y más aburridos que chupar un clavo, pero al menos no tenían los rituales que desde hace más de dos décadas vienen agregando un insoportable plus de acartonamiento disfrazado de alegría y de previsibilidad simulando sorpresa. Es curioso que, a contrapelo de las crisis, los ítems a cumplir se han ido multiplicando en complejidad y monto económico. La moda de realizar las fiestas de casamiento en el campo, por ejemplo, llega a delirios demenciales. Se obliga a los invitados a viajar kilómetros y kilómetros. ¿Y el que no maneja? ¿Remise ida y vuelta? ¿Acoplarse con algún grupo con el consiguiente apretujamiento? Pretextar una gripe parece ser lo más indicado en estos casos. Y si se cuenta con automóvil, ¿cuál es el plan? Ser devorado por mosquitos en el verano, tiritar de frío en el invierno buscando la estufa más cercana y correr a refugiarse de la lluvia en cualquier época del año sea por "el niño", "la niña", "el calentamiento del planeta" o "el pronóstico del tiempo equivocado". El otro problema es la vuelta a la madrugada, con copas de más por rutas indecentes y, pruebas de alcoholemia mediantes, el auto secuestrado por las autoridades.
La ciudad y sus salones tienen lo suyo también. Las ceremonias incluyen cena obligatoria, lo cual tiene el peligro de caer en una mesa rodeado de desconocidos sin tema de conversación o tener que compartir la larguísima velada con pesados insoportables. El lunch de otrora era una opción más cómoda: uno circulaba por el salón picando aquí y allá, y rotando invitados, eludiendo a curdas y viejas cursis y teniendo como límite horario la ida de la pareja feliz con tirada de ramo, dos o tres comentarios críticos, algún chiste acerca de la noche de bodas de cada uno de los casados concurrentes y ¡taza taza, cada uno a su casa! Hoy en día la cosa es mucho más cara, complicada y, sobre todo, ¡larga! Bandejeada, recepción, llegada de novios, discursos, primer plato, baile, segundo plato, baile, postre, baile, más discursos, show sorpresa, ¡un mago otra vez!, torta de bodas, baile, cancán, la liga, bailanta, carnaval carioca, se van los novios, pizza o fideos a las cinco de la mañana, otra vez baile... ¡Y que no falte el desayuno! Estas delicias son variables y, gracias a Dios, no se cumplen en muchos casos, pero en las fiestas de quince está el agregado de las velas (yo concurrí una vez a un cumpleaños de treinta y fueron treinta las velas y los deseos, ¡mi Dios!). Los padres lloran, las chicas lloran, los abuelos lloran y los invitados se emocionan hasta que estalla el vals de "La Bella y la Bestia" o alguna pieza clásica majestuosa que puede ir de Verdi a Wagner, según el gusto. ¡Estoy viejo, ya sé! Pero sigo prefiriendo la reunión con amigos sin tanta bambolla y que haya baile, canto, alegría y show sin presiones, ni reglas, ni organización férrea. Sólo paz y amor, como cuando éramos hippies.
Por Enrique Pinti. Actor y escritor.
Para La Nación Revista
martes, 22 de mayo de 2007
¿Quién Muere?
Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.
Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú. Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre las íes a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.
Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.
Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.
Muere lentamente, quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.
Muere lentamente, quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, no pregunta de un asunto que desconoce o no responde cuando le indagan sobre algo que sabe.
Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad.
Pablo Neruda
Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú. Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre las íes a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.
Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.
Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.
Muere lentamente, quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.
Muere lentamente, quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, no pregunta de un asunto que desconoce o no responde cuando le indagan sobre algo que sabe.
Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad.
Pablo Neruda
lunes, 21 de mayo de 2007
¿Cuál es la la dimensión de la lokura?
LoKa sí... pero loKa porque no vivo como los demás quisieran que lo hiciera...loka porque soy yo misma, sin importar el que dirán, ni las apariencias...loKa porque me dejo llevar por lo que mi corazón me dicta sin importar la cordura, esa cordura tan absurda que nos hace ser como robots en una era de tecnología tan sofisticada, en un mundo donde abunda la hipocrecía y el materialismo, donde puede más el odio sobre el amor, la razón sobre el corazón, la venganza sobre el perdón...*
LoKa...y discúlpenme por cambiar la C por la K, pero es que yo soy así...simplemente yo misma, y si me gusta más decir loKa que decir loca, pues así lo hago, no creo que con ello haga mal a nadie y esa es mi forma de pensar, de sentir, y de expresar pues así lo escribiré...total..qué más da una letra mal puesta en un escrito tan espontáneo, donde no hay palabras rebuscadas, ni lenguaje subliminal, ni motivos, ni mentiras, sólo ser yo misma, al natural...*
Me llaman loKa...qué puede importar cómo me llamen, si me siento feliz así, pobres de aquellos que siempre juzgan a los demás por sus apariencias...viven infelices metiendo el dedo en el ojo ajeno para sacar la paja sin mirar el propio que muchas veces está lleno de telarañas...*
LoKa...sí...pero en mi interior llevo todo un mundo de experiencias, de secretos, de deseos, de pasiones, de todas esas sensaciones que ya quisieran muchos cuerdos sentirlas aunque fuera una sola vez en su vida, pero claro, viven superficialmente, guardando pasiones ocultas en su interior sin permitir que afloren, viven pensando cómo hacer más con menos esfuerzo, cómo ganar sin arriesgar, cómo matar sin mancharse las manos...*
Y no me refiero a los crímenes con un arma mortal verdadera, no, sino a matar, como lo hacemos muchas veces, con nuestras lenguas, que a veces están tan afiladas como espadas que traspasan aún el metal más sólido y así las usamos contra los que no son de nuestro mayor agrado...¿Porqué?...¿Porque ese día simplemente nos dio la gana de ver en el vecino que nos puso mala cara cuando volteamos a saludarle?...Caramba!!! quizás ni nos estaba mirando...a veces vemos sin mirar, oímos sin escuchar...porque nuestros pensamientos están en Júpiter o en Marte, porque no nos percatamos de que hay gente a nuestro alrededor cuando estamos forrados de problemas...*
Problemas..JA, JA...palabra clave, acabo de dar en el clavo más duro de nuestras vidas...¿Quién no tiene problemas? claro en el buen sentido de la palabra..."Problemas igual a Situaciones"...todas tienen soluciones que muchas veces las tenemos en nuestras propias narices pero no queremos verlas porque posiblemente eso nos cueste doblegar nuestro dichoso orgullo...*
Orgullo...uff...ese sí es un gran problema...herimos, doblegamos, acusamos, pero que nadie se meta con nosotros, que no nos dobleguen, o tener que aceptar un error (naaaaaa, jamás!!!), quizás tener que ceder y darnos cuenta de que "metimos la pata", que horrible tener que decir "Perdón", "Lo siento", "Me equivoqué"...pues sepan ustedes que eso es lo mejor de mi locura...tengo la gran habilidad de rectificar cuando cometo un error, cuando digo algo que no debo, cuando necesito de alguien, pues sé que por algo somos muchas personas en el universo y no una sola...esa es una de las cosas por las que me llaman loKa...*
Pero bien...ya me desvié del tema que nos concierne...¿De qué hablaba? Ahh!!! de que me llaman loKa...que terrible cuando se nos olvidan las cosas...a veces entro en la ducha, tomo el jabón automáticamente, envuelta en mis pensamientos, salgo, me seco y uff!!! de momento no recuerdo si me bañé con jabón, con champú o solamente con agua...tengo que volver a la ducha porque no puedo quedarme con la duda, jajaja...¿Ven por qué me dicen loKa?...pero a fin de cuentas...¿A quién no se le han perdido las llaves, o que las haya dejado puestas en la cerradura del auto o dentro de la casa?, tal vez si usa espejuelos o gafas ¿Le ha pasado que los ha buscado por todos los sitios posibles sin darse cuenta de que los tiene puestos o enganchados en la camisa?...peor aún...¿Cuántas veces hemos salido de la casa hacia algún sitio y estando en el camino, no nos acordamos hacia dónde íbamos?...o cuando nuestras mentes van más rápido que nuestra lengua y luego se nos olvida lo que íbamos a decir...*
Fíjense...un día como hoy...nos llega el dinero que necesitamos para pagar nuestras deudas, wowwwwww, que felices somos, ya tendremos alguito para gastar, pero ZAS!!!...comenzamos a pagar y pagar, y cuando venimos a ver, nos falta la mitad para completar los dichosos pagos y peor aún, no nos sobró nada para disfrutar de la vida...que terribleeeeeee...enseguida nuestra felicidad se nos fue al piso, tornándose en mal humor porque tantos planes que teníamos que fueron frustrados...gastamos más de lo que ganamos, y ese es un problema que podemos resolver si nos organizamos, si planeamos sólo con lo que tenemos y si comenzamos a conformarnos con lo que somos, sin querer ser más allá...yo me conformo con ser loKa... ¿Y ustedes?*
Hay que cambiarle el color a las cosas, como dicen por ahí..."Todo es según el color del cristal con qué se mire"...¿Se han puesto a pensar en ese dicho?...si el cristal no tiene color...es transparente por naturaleza, o al menos eso me dijeron desde pequeña...entonces ¿Quienes tenemos que cambiar el color? Pues claro...nosotros mismos..pero como siempre estamos en el Planeta Saturno...ni vemos el resto de los planetas y menos pisamos el que vivimos...La Tierra!!
*Hermosos planetas...no los conocemos físicamente, pero que mucho viajamos por ellos, sobre todo en nuestra soledad, en nuestras preocupaciones, en nuestros momentos tristes...pero bueno...no pongan esa cara...no es mi intención llevarlos a pensar en cosas amargas...sólo quiero explicarles...que siento un gran orgullo porque me llaman loKa...y ojalá mi enfermedad fuera contagiosa, porque estoy segura, que en cada uno de nosotros reside esa enfermedad, sólo que está escondida...hay que dejarla salir de vez en cuando o de cuando en vez...para que se pueda disfrutar de las cosas verdaderamente importantes en la vida...y lo mejor de todo, es que son gratuitas...*
Me llaman loKa...y qué!?!?!...si es mas cuerdo el que piensa o el que mira la luna...
Desirée Fariello
domingo, 20 de mayo de 2007
40 Días Sin Puchos


Que difícil intentar dejar de lado una adicción. No se imaginan cuánto. Algo que empieza seguramente como un juego de chicos y termina siendo un camino bastante peligroso. Tan placentero como asfixiante, tan amigo como enemigo. El que querés tener después de comer, pero que no te deja disfrutar realmente el sabor de un plato casero. El que “necesitás” antes de acostarte, aún cuando al levantarte ya estés tan agitado como si hubieses jugado a la pelota durante muchas horas. Y así, podría ejemplificar con páginas y páginas.
40 Días. Exactamente ese es el tiempo que lleva la abstinencia. Un médico especialista en adicciones diría que soy un enfermo recuperado o en recuperación. Un padre contaría lo orgulloso que está de su hijo. Otro especialista hablaría de Milagro por lograrlo sin ningún tipo de ayuda medicinal o profesional, aunque haya masticado ocho chicles de nicotina.
Cinco meses atrás está realidad hubiese sido impensada, pero una especie de cansancio de la situación permitió tomar pequeños pasos. Había días que lo hacía, otros que no. Semanas que todo transcurría como los últimos años. Pero el click en la cabeza estaba hecho. Sólo faltaba dar el paso final. ¿Y cómo se dio? Luego de un partido de fútbol, en el que mi equipo perdió fácilmente y en el cual no tuve una buena actuación (esto último no es novedad, pero agiganta la historia, je), tomando algo con los chicos, prendí un cigarrillo, si porque hablaba de él para el que todavía no lo había notado, y uno de mis compañeros de equipo dijo: “¿Y cómo no vamos a perder así? Mirá el espíritu deportivo que tenemos”.
En ese instante miré mi atado de diez de Philip Morris, quedaba una sola unidad dentro de él. Interiormente me juré y perjuré que era el último que iba a consumir, no por toda la vida, pero si al menos por un tiempo. Llegué a mi casa, me bañé, comí una milanesa que había sobrado de la cena, me senté frente a la computadora a escuchar un poco de música y lo encendí. Eran las dos de la mañana del 10 de abril. Desde que apagué ese cigarrillo, comenzó esta aventura que me acompaña hasta hoy.
Muchas jornadas estuve por decaer y dejar sin efecto todo lo pensado. A pesar de las tentaciones, porque estar con un amigo que fuma es una tentación, porque cuando tus compañeros de facultad lo hacen en un recreo mientras toman un café es una tentación, porque cuando vas a un boliche o un bar y está todo el mundo pitando es una tentación, porque ir el domingo a la cancha y que todo tu alrededor fume por nervios o por la alegría de un partido resuelto sencillamente es una tentación. Y ahí es cuando pensás, ¿Realmente tiene sentido todo esto? Por ahora creo que si, y me pone sumamente feliz este pequeño numerito que alcancé.
Algún profesor mío de periodismo que lea esto debe estar pensando en matarme, o para ser menos drástico, le daría vergüenza decir que me tuvo como alumno, ¿Por qué? Por usar tanto la primera persona para escribir, pero bueno, existen las excepciones, y en un relato como este no me voy a poner tan rígido, ¿no?
Retomando el tema, y probablemente empezándolo a cerrar, con esto no quiero ser ovacionado, felicitado sobremanera ni mucho menos. Sólo compartir (si, otra vez este verbo) esta alegría con quien se tome cinco, diez, quince minutos para leer. Y que quede claro, no dejé de fumar, eso nunca lo podría decir, ni aunque pasen 50 años. Charlando el tema con gente amiga, están los que te dicen que lo toleraron un mes, un año, hasta más de 20 años sin hacerlo, pero volvieron a caer. Por eso, el mientras tanto, para el que pregunte será: Hace tantos días que no fumo. Ojalá eso se transforme luego en meses, y si todo sale bien, en años.
Seguir escribiendo podría convertir el texto en un tedio. Así que los dejo momentáneamente. Gracias al que llegó hasta el final de las líneas. Y por primera vez en mi vida estoy en condiciones de decirles a todos los fumadores, que si realmente quieren no hacerlo, y digo no hacerlo en vez de dejar, se puede. Todo está en la cabeza. Hasta la Próxima.
40 Días. Exactamente ese es el tiempo que lleva la abstinencia. Un médico especialista en adicciones diría que soy un enfermo recuperado o en recuperación. Un padre contaría lo orgulloso que está de su hijo. Otro especialista hablaría de Milagro por lograrlo sin ningún tipo de ayuda medicinal o profesional, aunque haya masticado ocho chicles de nicotina.
Cinco meses atrás está realidad hubiese sido impensada, pero una especie de cansancio de la situación permitió tomar pequeños pasos. Había días que lo hacía, otros que no. Semanas que todo transcurría como los últimos años. Pero el click en la cabeza estaba hecho. Sólo faltaba dar el paso final. ¿Y cómo se dio? Luego de un partido de fútbol, en el que mi equipo perdió fácilmente y en el cual no tuve una buena actuación (esto último no es novedad, pero agiganta la historia, je), tomando algo con los chicos, prendí un cigarrillo, si porque hablaba de él para el que todavía no lo había notado, y uno de mis compañeros de equipo dijo: “¿Y cómo no vamos a perder así? Mirá el espíritu deportivo que tenemos”.
En ese instante miré mi atado de diez de Philip Morris, quedaba una sola unidad dentro de él. Interiormente me juré y perjuré que era el último que iba a consumir, no por toda la vida, pero si al menos por un tiempo. Llegué a mi casa, me bañé, comí una milanesa que había sobrado de la cena, me senté frente a la computadora a escuchar un poco de música y lo encendí. Eran las dos de la mañana del 10 de abril. Desde que apagué ese cigarrillo, comenzó esta aventura que me acompaña hasta hoy.
Muchas jornadas estuve por decaer y dejar sin efecto todo lo pensado. A pesar de las tentaciones, porque estar con un amigo que fuma es una tentación, porque cuando tus compañeros de facultad lo hacen en un recreo mientras toman un café es una tentación, porque cuando vas a un boliche o un bar y está todo el mundo pitando es una tentación, porque ir el domingo a la cancha y que todo tu alrededor fume por nervios o por la alegría de un partido resuelto sencillamente es una tentación. Y ahí es cuando pensás, ¿Realmente tiene sentido todo esto? Por ahora creo que si, y me pone sumamente feliz este pequeño numerito que alcancé.
Algún profesor mío de periodismo que lea esto debe estar pensando en matarme, o para ser menos drástico, le daría vergüenza decir que me tuvo como alumno, ¿Por qué? Por usar tanto la primera persona para escribir, pero bueno, existen las excepciones, y en un relato como este no me voy a poner tan rígido, ¿no?
Retomando el tema, y probablemente empezándolo a cerrar, con esto no quiero ser ovacionado, felicitado sobremanera ni mucho menos. Sólo compartir (si, otra vez este verbo) esta alegría con quien se tome cinco, diez, quince minutos para leer. Y que quede claro, no dejé de fumar, eso nunca lo podría decir, ni aunque pasen 50 años. Charlando el tema con gente amiga, están los que te dicen que lo toleraron un mes, un año, hasta más de 20 años sin hacerlo, pero volvieron a caer. Por eso, el mientras tanto, para el que pregunte será: Hace tantos días que no fumo. Ojalá eso se transforme luego en meses, y si todo sale bien, en años.
Seguir escribiendo podría convertir el texto en un tedio. Así que los dejo momentáneamente. Gracias al que llegó hasta el final de las líneas. Y por primera vez en mi vida estoy en condiciones de decirles a todos los fumadores, que si realmente quieren no hacerlo, y digo no hacerlo en vez de dejar, se puede. Todo está en la cabeza. Hasta la Próxima.
viernes, 18 de mayo de 2007
El reloj, ¿para qué sirve?

Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj
Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan —no lo saben, lo terrible es que no lo saben—, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.
Instrucciones para dar cuerda al relojAllá al fondo está la muerte, pero no tenga miedo. Sujete el reloj con una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela suavemente. Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como un abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume del pan. ¿Qué más quiere, qué más quiere? Atelo pronto a su muñeca, déjelo latir en libertad, imítelo anhelante. El miedo herrumbra las áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus rubíes. Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa.
Julio Cortázar
jueves, 17 de mayo de 2007
Propuestas e Intrigas, o algo parecido...
Ideas y Preguntas
Este es un segmento dedicado a las boludeces que se me ocurren en el día con el fin de un mundo mejor...o al menos más divertido...o...no sé, sacarle una sonrisa a alguien cuando lea esto y diga "no, pobre piba, ta mal en serio, que cambie de psicólogo" . También voy a poner esas cosas que uno se pregunta sin tener nunca una respuesta porque es terriblemente sin sentido la pregunta. En fin, todas las estupideces que pienso en el día y que me parecen cómicas compartirlas con el resto. (Escrito el 30-12-05)


Este es un segmento dedicado a las boludeces que se me ocurren en el día con el fin de un mundo mejor...o al menos más divertido...o...no sé, sacarle una sonrisa a alguien cuando lea esto y diga "no, pobre piba, ta mal en serio, que cambie de psicólogo" . También voy a poner esas cosas que uno se pregunta sin tener nunca una respuesta porque es terriblemente sin sentido la pregunta. En fin, todas las estupideces que pienso en el día y que me parecen cómicas compartirlas con el resto. (Escrito el 30-12-05)


Ideas:
1- Colectivo con asientos numerados:
¿Cuántas veces te subiste al colectivo y dijiste, qué hice yo para merecer viajar así y encima pago!? Yo al menos lo pienso todos los días que me subo al 87 tras esperarlo 20 minutos y ver como vienen los tres en filitas muy campantes y por si fuera poco, ¡LOS TRES HASTA LAS MANOS!
Mi idea (que sé que tiene un montón de cosas en contra y que sería imposible hacerlo) es que en el boleto esté el numerito de asiento que te toca. Cuando no hay más asientos, pueden subir tres personas más, y nada más, porque la “máquina simpática” va a dejar de dar boletos.
Al bajarse un pasajero, el primero que estuvo de pie, tiene derecho a sentarse, y ahí el señor colectivero amigo, va a poder recoger a un transeúnte más. (Si si, ya sé que no tiene sentido, ¡pero sería un placer!)
2- El microondas que enfríe:
Muy simple, un artefacto que enfríe las cosas en cuestión de minutos. Me ayudaría a tener la cerveza siempre bien fría, a que la ensalada rusa no tenga que estar cinco horas en la heladera antes de servirse, a que si el café está muy caliente que se enfríe más rápido, a que si se te está derritiendo el helado vuelva a su consistencia, etc., etc.
3- La Planchita para el pelo mojado:
Ya me la cagaron, así que no la voy a escribir, ¡¡¡Tendría que haber patentado la idea!!!
4-Asistencia psicológica por msn:
No sé que poner, pero sería más práctico, cómodo y entretenido.
5- Un chip en el cerebro que reproduzca la canción que estás cantando:
¿Cuántas veces estás tarareando una canción y zaz, te olvidaste un pedacito? ¿Cuántas veces estuviste nervioso, ansioso, a la espera de algo y recurriste al canto? ¿Cuántas veces te levantaste con una canción terriblemente horrible y se te pegó todo el día?
Bueno, yo propongo esta brillante idea, un chip en el medio del coco, que se active cuando recurrís a una canción, que reproduzca la canción que vos estabas pensando así no te sentís tan solo y seguís tu vida al compás de la música, que cuando se te pega esa canción horrible que escuchaste al pasar se encienda una canción de la ostia y te la borre de la mente. Y bueno, eso, se me acaba de ocurrir...
6- El billete Troquelado: (ideado por Tolka, compañero de facultad de Caro)
El billete ideado por el señor Tolka consiste en la inclusión como moneda corriente de un billete troquelado en varias partes. Esto provocaría una ventaja a la hora de transportar dinero ya que...en vez de llevar tres billetes de $5, llevamos uno de $20 (por ejemplo) y lo dividimos en 4 si es necesario, sin tener que estar cambiando para comprar un atado de puchos o un paquete de Beldent (por ejemplo también) ja ja.
El modo de edición, es decir, de cuánto serían los billetes, no me quedó muy en claro. Trataré de averiguar más al respecto. ¡Pero la idea es brillante! Merecía ser compartida.
Chas Gracias Tolka por tu aporte a este segmente incultural.
Preguntas:
1- ¿Cómo mierda escribían los romanos el número 0?
2- ¿Por qué las viejas se desesperan por subir primeras al colectivo, por sacar primeras el boleto y por robarte el asiento?
3-¿Por qué la gente que usa paraguas (además de no tener noción del diámetro que éste ocupa) busca los techitos sin dejarle lugar de refugio a los "antiparaguas" como yo?
4-¿Por qué Sivarita es tan rica? Cuac! ja ja
5-¿Por qué cuando te ponés en pedo, volvés con los pies más sucios de los boliches?
6- ¿Por qué cuando no tenemos que decir nos ponemos a hablar del tiempo? "Hablar del tiempo.....es perder el tiempo" que fenómeno mi bubu.
7- ¿Por qué una salida buena, o mejor dicho, cuando querés llevar a alguien a un "buen lugar" para quedar bien, lo/a llevás a un lugar caretón, al cual tenés que ir bien vestido, prolijo y encima aparentar que la estás pasando bien? Así mismo, ¿por qué hay que arreglarse para salir con alguien?.... ¿Lo que importa no es lo de adentro? (ja ja parezco una hippie enemiga del jabón) Yo sé que vale la pena producirse, pero para qué tanto quilombo si la ropa, a larga o a la corta, termina en el piso...bueeenaa ;)
8- ¿Por qué todas las canciones de Los Piojos (o la gran mayoría) tienen un estribillo "ooooohh"/ "aaaahh"/"eeeeehh/"opa paa paaa uopa pa pa"/ etc. etc.....
9-¿Por qué cuando se llega al final del recorrido del subte, todos nos miramos la cara como diciendo "¡Epa eh, nos las bancamos hasta el final!"?
10- Si me como una empanada... ¿me estoy comiendo una hada en un pan?
1- Colectivo con asientos numerados:
¿Cuántas veces te subiste al colectivo y dijiste, qué hice yo para merecer viajar así y encima pago!? Yo al menos lo pienso todos los días que me subo al 87 tras esperarlo 20 minutos y ver como vienen los tres en filitas muy campantes y por si fuera poco, ¡LOS TRES HASTA LAS MANOS!
Mi idea (que sé que tiene un montón de cosas en contra y que sería imposible hacerlo) es que en el boleto esté el numerito de asiento que te toca. Cuando no hay más asientos, pueden subir tres personas más, y nada más, porque la “máquina simpática” va a dejar de dar boletos.
Al bajarse un pasajero, el primero que estuvo de pie, tiene derecho a sentarse, y ahí el señor colectivero amigo, va a poder recoger a un transeúnte más. (Si si, ya sé que no tiene sentido, ¡pero sería un placer!)
2- El microondas que enfríe:
Muy simple, un artefacto que enfríe las cosas en cuestión de minutos. Me ayudaría a tener la cerveza siempre bien fría, a que la ensalada rusa no tenga que estar cinco horas en la heladera antes de servirse, a que si el café está muy caliente que se enfríe más rápido, a que si se te está derritiendo el helado vuelva a su consistencia, etc., etc.
3- La Planchita para el pelo mojado:
Ya me la cagaron, así que no la voy a escribir, ¡¡¡Tendría que haber patentado la idea!!!
4-Asistencia psicológica por msn:
No sé que poner, pero sería más práctico, cómodo y entretenido.
5- Un chip en el cerebro que reproduzca la canción que estás cantando:
¿Cuántas veces estás tarareando una canción y zaz, te olvidaste un pedacito? ¿Cuántas veces estuviste nervioso, ansioso, a la espera de algo y recurriste al canto? ¿Cuántas veces te levantaste con una canción terriblemente horrible y se te pegó todo el día?
Bueno, yo propongo esta brillante idea, un chip en el medio del coco, que se active cuando recurrís a una canción, que reproduzca la canción que vos estabas pensando así no te sentís tan solo y seguís tu vida al compás de la música, que cuando se te pega esa canción horrible que escuchaste al pasar se encienda una canción de la ostia y te la borre de la mente. Y bueno, eso, se me acaba de ocurrir...
6- El billete Troquelado: (ideado por Tolka, compañero de facultad de Caro)
El billete ideado por el señor Tolka consiste en la inclusión como moneda corriente de un billete troquelado en varias partes. Esto provocaría una ventaja a la hora de transportar dinero ya que...en vez de llevar tres billetes de $5, llevamos uno de $20 (por ejemplo) y lo dividimos en 4 si es necesario, sin tener que estar cambiando para comprar un atado de puchos o un paquete de Beldent (por ejemplo también) ja ja.
El modo de edición, es decir, de cuánto serían los billetes, no me quedó muy en claro. Trataré de averiguar más al respecto. ¡Pero la idea es brillante! Merecía ser compartida.
Chas Gracias Tolka por tu aporte a este segmente incultural.
Preguntas:
1- ¿Cómo mierda escribían los romanos el número 0?
2- ¿Por qué las viejas se desesperan por subir primeras al colectivo, por sacar primeras el boleto y por robarte el asiento?
3-¿Por qué la gente que usa paraguas (además de no tener noción del diámetro que éste ocupa) busca los techitos sin dejarle lugar de refugio a los "antiparaguas" como yo?
4-¿Por qué Sivarita es tan rica? Cuac! ja ja
5-¿Por qué cuando te ponés en pedo, volvés con los pies más sucios de los boliches?
6- ¿Por qué cuando no tenemos que decir nos ponemos a hablar del tiempo? "Hablar del tiempo.....es perder el tiempo" que fenómeno mi bubu.
7- ¿Por qué una salida buena, o mejor dicho, cuando querés llevar a alguien a un "buen lugar" para quedar bien, lo/a llevás a un lugar caretón, al cual tenés que ir bien vestido, prolijo y encima aparentar que la estás pasando bien? Así mismo, ¿por qué hay que arreglarse para salir con alguien?.... ¿Lo que importa no es lo de adentro? (ja ja parezco una hippie enemiga del jabón) Yo sé que vale la pena producirse, pero para qué tanto quilombo si la ropa, a larga o a la corta, termina en el piso...bueeenaa ;)
8- ¿Por qué todas las canciones de Los Piojos (o la gran mayoría) tienen un estribillo "ooooohh"/ "aaaahh"/"eeeeehh/"opa paa paaa uopa pa pa"/ etc. etc.....
9-¿Por qué cuando se llega al final del recorrido del subte, todos nos miramos la cara como diciendo "¡Epa eh, nos las bancamos hasta el final!"?
10- Si me como una empanada... ¿me estoy comiendo una hada en un pan?
Carolina Fruks
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